Puntos clave del acuerdo que negocian EE.UU. e Irán para poner fin a la guerra
Por Tim Lister, CNN
Para ser un “memorando de entendimiento” (MoU, por sus siglas en inglés) relativamente breve, el borrador del acuerdo entre Estados Unidos e Irán está tardando mucho en concretarse.
Esto se debe a que el lenguaje y la secuencia de los pasos lo son todo: cada palabra será analizada y debatida; cada conexión entre un elemento y otro será examinada minuciosamente.
Por ejemplo, ¿el proceso de 60 días contemplado en el memorando será definido como una extensión del alto el fuego vigente desde hace semanas o como un fin definitivo de las hostilidades?
Incluso si el memorando consta de una sola página con alrededor de una decena de puntos resumidos, como han sugerido varias versiones, no es tan sencillo.
“Tenemos que contar con una solución diplomática que sea muy clara respecto a los temas que están dispuestos a negociar y al alcance de las concesiones que están dispuestos a hacer desde el principio para que valga la pena”, dijo el martes Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.
La secuencia de un proceso que debe desarrollarse durante dos meses es fundamental.
Irán y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo preliminar para transformar el actual alto el fuego en un arreglo más duradero, dijeron funcionarios estadounidenses el jueves.
Sin embargo, el viernes, el presidente Donald Trump formuló una serie de exigencias relacionadas con el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y el desbloqueo de activos iraníes retenidos en el extranjero, que no fueron bien recibidas en Teherán.
Las afirmaciones de Trump en una publicación en redes sociales fueron “una mezcla de verdad y falsedad” y un intento de proyectar una “victoria fabricada”, afirmó la agencia semioficial iraní Fars.
“Los ‘debe’ que plantean los estadounidenses son en realidad solicitudes”, dijo Esmail Baghaei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán.
Por lo tanto, parece que el memorando sigue siendo, en el mejor de los casos, un trabajo en desarrollo.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijo este sábado en Singapur que habló con Trump, quien “quería que reiterara lo paciente que es para asegurar que, con Estados Unidos emprendiendo este tipo de esfuerzo histórico, cualquier acuerdo será bueno, será grandioso, y él es paciente en esa búsqueda”.
Ambas partes consideran que un acuerdo sobre la navegación a través del estrecho de Ormuz es el primer paso, tras tres meses de parálisis en esta vía marítima estratégica que ha provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo y otras materias primas.
“El estrecho de Ormuz debe abrirse inmediatamente, sin peajes, para el tránsito marítimo sin restricciones en ambas direcciones”, dijo Trump el viernes, añadiendo que Irán sería responsable de retirar las minas de la ruta marítima.
Al mismo tiempo, el bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes sería levantado, afirmó Trump.
De acuerdo con algunas versiones del memorando, Irán permitiría que el tráfico marítimo a través del estrecho regresara a los niveles previos a la guerra en un plazo de 30 días. Fuentes del sector naviero señalan que la industria querrá ver un período sostenido de calma antes de volver a enviar embarcaciones por la zona.
Trump ha insistido en una navegación libre y sin obstáculos; Irán sigue sosteniendo que tiene derecho a gestionar el tránsito en esta vía marítima internacional junto con Omán. Encontrar una fórmula que concilie ambas posiciones será un desafío.
Irán está impulsando “la gestión inteligente del estrecho de Ormuz”, según Ebrahim Azizi, presidente de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, en una entrevista concedida el viernes.
“Las medidas de control y los arreglos de Irán en el estrecho de Ormuz son de carácter permanente y, sin duda, no temporales”, afirmó Azizi.
Trump advirtió a Omán —aliado tradicional de Occidente— contra cualquier acuerdo con Irán.
“Omán se comportará como todos los demás o tendremos que hacerlos volar por los aires”, dijo durante una reunión de gabinete el jueves. “Ellos lo entienden. Estarán bien”.
También será crucial cómo se sincroniza el restablecimiento de la navegación con la exigencia de Teherán de poner fin de inmediato al bloqueo de los puertos iraníes por parte de la Marina de Estados Unidos.
Hasta el 29 de mayo, 115 embarcaciones comerciales habían sido desviadas para garantizar que ninguna actividad comercial entrara o saliera de los puertos iraníes, según el Comando Central de Estados Unidos.
“Al continuar con el bloqueo naval y plantear exigencias excesivas en las negociaciones, ha demostrado una vez más que no está inclinado a negociar y persigue otros objetivos”, afirmó este sábado Mohsen Rezaei, asesor del líder supremo Mojtaba Jamenei.
Los medios estatales iraníes sostienen que el memorando exigirá la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de las inmediaciones de Irán en paralelo con el fin del bloqueo, y que “los buques militares no están incluidos en este compromiso” de reabrir el estrecho.
Trump no mencionó ninguna retirada en sus declaraciones del viernes.
Solo cuando se firme el memorando comenzará a correr el plazo de 60 días de negociaciones para abordar el programa nuclear iraní, incluido el destino de sus reservas de uranio altamente enriquecido. Este fue el principal tema de las negociaciones mediadas por Omán el año pasado y en febrero.
El uranio es un combustible nuclear clave que puede utilizarse para fabricar una bomba nuclear si se enriquece a niveles elevados. Se cree que Irán posee más de 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido.
Trump reiteró el viernes una de sus líneas rojas más firmes.
“Irán debe aceptar que nunca tendrá un arma nuclear”, escribió en redes sociales.
Añadió que las reservas de uranio, que probablemente quedaron enterradas tras los ataques estadounidenses de junio pasado, serían desenterradas en una operación conjunta entre Estados Unidos e Irán y luego destruidas, una afirmación que los medios estatales iraníes rechazaron rápidamente.
Trump ha dicho que no quiere que el uranio sea enviado a Rusia o China. Rusia ha ofrecido en repetidas ocasiones recibirlo.
No está claro cómo, o incluso si, las amplias reservas iraníes de uranio menos enriquecido formarán parte de las negociaciones.
Azizi afirmó el viernes que “Irán no tiene intención de transferir su uranio enriquecido a un tercer país”.
No se espera que el memorando inicial aborde en detalle el programa iraní de enriquecimiento de uranio. Trump había dicho anteriormente que una suspensión del enriquecimiento durante 20 años sería aceptable. Según fuentes, Irán habría propuesto una suspensión mucho más breve.
La economía iraní ya enfrentaba graves problemas antes del estallido de la guerra y el desempleo se ha disparado desde entonces.
Un mensaje escrito atribuido a Jamenei el jueves instó al Parlamento a “priorizar la reconstrucción, la estabilidad económica y la reparación de los daños causados por la guerra”.
Irán exige el desbloqueo inmediato de miles de millones de dólares en activos retenidos en bancos extranjeros. Sin embargo, un alto funcionario estadounidense dijo a CNN la semana pasada que esos activos solo se liberarían una vez que el estrecho de Ormuz haya sido reabierto.
En una aparente referencia a esos fondos, Trump afirmó el viernes que “no se intercambiará dinero hasta nuevo aviso”.
Si Teherán y Washington acuerdan el memorando, podrían liberarse activos iraníes por un valor de US$ 24.000 millones, informó el martes la agencia semioficial Tasnim. De acuerdo con la misma fuente, la mitad de esa suma podría liberarse cuando se anuncie el acuerdo.
También se han discutido planes para crear un fondo de inversión destinado a la reconstrucción de Irán, que aportaría miles de millones de dólares una vez alcanzado un acuerdo definitivo. Estados Unidos no invertiría en ese fondo y la mayor parte del dinero provendría de países del golfo Pérsico.
Funcionarios iraníes estimaron el mes pasado que los ataques de Estados Unidos e Israel causaron daños por valor de US$ 270.000 millones.
Funcionarios en Washington han utilizado la expresión “sin polvo, no hay dólares” para vincular la eliminación del uranio altamente enriquecido con las demandas financieras de Teherán.
Al igual que con los activos congelados, las sanciones impuestas a Irán solo serían levantadas una vez que el estrecho de Ormuz esté abierto y funcionando plenamente, dijo un funcionario estadounidense a CNN.
La economía iraní sufre el impacto de una amplia gama de sanciones internacionales, la mayoría impuestas por Estados Unidos y Europa. No se espera que sean eliminadas de inmediato, sino que queden vinculadas a los avances en el expediente nuclear.
“Los detalles deben negociarse después de que el memorando sea finalizado”, señaló Baghaei.
Irán estima que solo el levantamiento de las sanciones sobre las exportaciones de petróleo podría generar cerca de US$ 10.000 millones en ingresos para el Gobierno durante un período de 60 días, informó la agencia semioficial Fars.
Tampoco está claro cómo, o si, el conflicto entre Israel y Hezbollah, respaldado por Irán, en Líbano será abordado en algún memorando. Durante la última semana, funcionarios iraníes han insistido en que el acuerdo debe aplicarse al “fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano”.
En los últimos días, las fuerzas israelíes han ampliado su incursión en el sur de Líbano y ordenado nuevas evacuaciones, mientras Hezbollah ha continuado lanzando drones y cohetes contra Israel y ha causado bajas entre los militares israelíes dentro del territorio libanés.
El alto el fuego acordado a instancias de Washington a mediados de abril sobrevive solo de nombre, y el Gobierno de Trump ha reforzado su apoyo a la campaña israelí.
La semana pasada, Trump dijo al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, que apoya el deseo del país de “mantener libertad de acción frente a las amenazas en todos los frentes, incluido Líbano”, dijo a CNN un funcionario israelí.
Las negociaciones están marcadas por una persistente falta de confianza entre ambas partes. Los funcionarios iraníes recuerdan constantemente que el país fue atacado dos veces por Estados Unidos durante el último año mientras las negociaciones seguían en marcha.
“No confiamos en garantías ni en palabras; solo las acciones cuentan. No se tomará ninguna medida antes de que la otra parte actúe”, declaró el viernes el principal negociador iraní, Mohammad Bagheri Ghalibaf.
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