Duros ataques personales y la guerra de Trump en Irán fueron los temas centrales de los debates del Senado en Alaska y Maine
Por Patrick Svitek y Annie Grayer, CNN
Los candidatos se enfrentaron en acalorados debates este jueves por la noche en dos de las contiendas senatoriales más reñidas del país, lo que demuestra lo encarnizada y personal que se ha vuelto cada una de ellas.
En Maine, el candidato demócrata Troy Jackson le dijo a la senadora republicana Susan Collins que se callara después de que ella sugiriera que un manifestante era uno de sus partidarios.
En Alaska, el senador republicano Dan Sullivan cuestionó la integridad de su oponente demócrata Mary Peltola, citando acusaciones de que había maltratado a su personal.
“Creo que los habitantes de Alaska están hartos de las mentiras y la deshonestidad”, manifestó Peltola durante otro intercambio. “Dan, deberías avergonzarte”.
Las elecciones se desarrollan a miles de kilómetros de distancia, pero ambas son cruciales para la mayoría en el Senado. Collins, una republicana moderada, busca la reelección en un estado tradicionalmente demócrata, mientras que Sullivan se postula para otro mandato en Alaska, un estado con mayor tendencia republicana, donde Peltola, excongresista, es muy conocida.
Ambos debates demostraron hasta qué punto la guerra del presidente Donald Trump en Irán se ha convertido en un lastre político para los congresistas republicanos en ejercicio. Sullivan afirmó que “debe terminar pronto”, mientras que Collins insistió en que Trump debería haber consultado al Congreso sobre el conflicto.
Aquí les presentamos un repaso de los momentos clave de los debates.
El cuarto y último debate del Senado en Maine se tornó acalorado a medida que Collins y Jackson intensificaban sus ataques.
En cuestión de minutos, un manifestante le gritó a Collins sobre el impacto de los centros de datos, lo que obligó a interrumpir brevemente el debate.
“Los centros de datos de IA están destruyendo nuestro clima. Están envenenando nuestras aguas”, gritó el manifestante.
Tras el incidente, Collins declaró que el manifestante “es obviamente uno de los partidarios de Troy”.
“¡Oh, cállate!”, respondió Jackson, diciendo que no sabía quién era esa persona.
Durante el debate entre Collins y Jackson, ambos candidatos intentaron presentar a su oponente como corrupto, un tema central que ha estado presente en la reñida contienda electoral y en las elecciones intermedias a nivel nacional.
Collins acorraló a Jackson por no haber compartido con ella su informe de la FEC el miércoles, una promesa que él había hecho en su debate a principios de esta semana.
Jackson afirmó que no cumplió con el plazo que él mismo se había impuesto porque tardó más de lo previsto en procesar las donaciones de 200.000 personas a su campaña.
“Tenía que asegurarme de que este informe fuera correcto. Era el primero que hacía”, afirmó Jackson.
Durante toda la campaña, Jackson ha presentado a Collins como influenciada por sus donantes y ha alardeado de que él no acepta dinero de comités de acción política corporativos.
Collins intentó darle la vuelta a la situación el jueves criticando a Jackson por emitir anuncios conjuntos con el comité de campaña de su partido para el Senado, que sí recibe dinero de corporaciones, y por no revelar la identidad de sus donantes.
Jackson afirmó que no controlaba las donaciones que recibía el comité de campaña para el Senado, pero sí admitió que su campaña había aceptado dinero de multimillonarios.
“Eso es cierto. Pero yo no he hecho ningún trato con esos multimillonarios como el que ha hecho la senadora Collins. No les debo ningún voto. Voy a gravar a esos multimillonarios cuando llegue al Senado de Estados Unidos. Así que, si quieren darme dinero durante esta campaña, supongo que es cosa suya”, indicó Jackson.
Cuando le tocó el turno a Jackson de hacerle una pregunta a Collins, se puso personal. Al defender sus credenciales y refutar la crítica de Collins de que no tenía la experiencia adecuada, Jackson exclamó: “¿Solo me menosprecias a mí o a la gente de clase trabajadora en general?”.
Collins redobló sus críticas a la guerra contra Irán, mientras la republicana de Maine continúa distanciándose de Trump.
Cuando se le preguntó si se debería haber consultado al Congreso antes de que Trump decidiera ir a la guerra, Collins respondió: “Sin duda, se debería haber consultado al Congreso”.
Pero Collins añadió que la Resolución sobre los Poderes de Guerra le otorgaba a Trump la flexibilidad para actuar unilateralmente durante los primeros 60 días del conflicto, razón por la cual, según ella, no comenzó a votar para limitar los poderes de guerra de Trump hasta después de que transcurrieran esos 60 días iniciales.
Sullivan tuvo que lidiar repetidamente con cuestiones en las que Trump no le facilitó la contienda. La guerra en Irán, por ejemplo, ha provocado un aumento considerable en el precio del combustible en Alaska.
Sullivan afirmó haberse opuesto a limitar los poderes de Trump sobre Irán porque apoya el objetivo general de impedir que el país obtenga un arma nuclear. Sin embargo, añadió que la guerra “debe terminar pronto”.
“Los costos energéticos de esta guerra son demasiado altos, pero… la mejor manera de reducir los costos energéticos en Alaska es producir más energía por y para los habitantes de Alaska”, señaló Sullivan, sugiriendo que no se podía confiar en que Peltola apoyara esa medida.
Peltola culpó a los políticos de Washington por “librar guerras interminables que están disparando nuestros costos”. Y se burló del cambio de tema de Sullivan hacia la producción nacional de energía.
“Siempre he apoyado firmemente la perforación en Alaska”, afirmó. “Ese no es el problema aquí”.
Sullivan siguió mostrando diferencias con Trump cuando se le preguntó sobre el plan de este último de comprar diésel ruso. Reiteró su oposición, diciendo: “No creo que sea una buena idea en absoluto”, y señaló que él “acababa de liderar el esfuerzo” para aprobar nuevas sanciones contra Rusia en el Congreso.
Sullivan y Peltola se enfrentaron en dos ocasiones a raíz de un artículo publicado en septiembre por The New York Times que alegaba que Peltola maltrataba a su personal.
En el artículo, su equipo de campaña rechazó la insinuación de que abusara habitualmente de sus empleados, pero afirmó que, en ocasiones, “tenía dificultades para sobrellevar su duelo” tras la muerte de su madre y su marido en 2023.
“No creo que esta elección gire en torno a mí en mi peor día. Muchas de estas acusaciones me parecen preocupantes y, además, son invenciones absolutas o grandes exageraciones de la verdad”, manifestó Peltola en el debate cuando se le preguntó sobre el informe del Times.
Sullivan hizo hincapié en que la historia se basaba en entrevistas con nueve antiguos miembros del personal y al menos otras 20 personas.
“No se trata de Mary Peltola en su peor día”, apuntó Sullivan. “Se trata de Mary Peltola a lo largo de un par de años, con docenas de personas dando su opinión al respecto”.
Sullivan mencionó el artículo del Times al principio del debate, diciendo que Peltola había “tratado horriblemente a los jóvenes de Alaska” y que eso era “un defecto de carácter”. Peltola lo calificó de “chisme” y “acusaciones infundadas” mientras Sullivan la interrumpía.
“Es el New York Times”, subrayó. “Lean el artículo”.
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