Cómo un momento de Bob Dylan hace 40 años desencadenó décadas de filantropía pop
Por Bill Weir, corresponsal jefe de CNN sobre el clima
Era 1985, y la empatía improvisada estaba de moda.
Las noticias sobre familias que morían de hambre en Etiopía, azotada por la sequía, bastaron para impulsar al cantante principal de los Boomtown Rats a reunir a un supergrupo británico para ayudar a salvarlas.
Bob Geldof, Band Aid y “Do They Know It’s Christmas” inspiraron a Quincy Jones y Michael Jackson a congregar aún más estrellas en USA for Africa, recaudar cientos de millones con “We Are The World” y generar impulso para un megaconcierto bicontinental llamado Live Aid.
Y cuando el escenario de Filadelfia llegó a las últimas horas de máxima audiencia, Bob Dylan dio involuntariamente otro empujón a esta ola de filantropía pop.
“Espero que una parte del dinero que se está recaudando para la gente de África”, dijo Dylan, flanqueado por Keith Richards y Ron Wood de los Rolling Stones. “Quizá puedan tomar solo un poco, uno o dos millones, y usarlo, por ejemplo, para pagar las hipotecas que algunos de los agricultores de aquí deben a los bancos”.
Los precios de los cultivos se estaban desplomando en 1985, mientras las ejecuciones hipotecarias de los bancos acababan con explotaciones familiares a un ritmo alarmante y llevaban los suicidios de agricultores a niveles récord; y cuando Dylan hizo una mención a quienes cultivan los alimentos que ponen fin a las hambrunas, aquello golpeó a Willie Nelson “como una tonelada de ladrillos”.
La superestrella del country, que había pasado de recolector de algodón a cantante, estaba viendo Live Aid desde su autobús, y poco después ya estaba hablando por teléfono con Neil Young y John Cougar Mellencamp, otros dos cantautores con raíces rurales y conciencia social.
Willie se puso en contacto con el gobernador de Illinois para conseguir el estadio de fútbol americano universitario de Champaign, y apenas diez semanas después del comentario de Dylan en Live Aid estaba interpretando una versión eléctrica de “Maggie’s Farm” con Tom Petty and the Heartbreakers.
El desfile de músicos incluidos en el Salón de la Fama en Farm Aid 1 recaudó ese día el equivalente actual a US$ 20 millones y sentó las bases para 40 años de festivales musicales impulsados por una misión y lo bastante inclusivos como para acoger tanto a patriotas como a bandas de protesta.
Más de 500 artistas han tocado en Farm Aid a lo largo de las generaciones, bajo una carpa lo bastante grande para todos, desde George Jones hasta Rick James. “Imagina que tu mano izquierda es la cara de ese viejo hijo de p**a arrugado de Ronald Reagan”, dijo el intérprete de “Superfreak” durante una caótica actuación en 1986. “Y toma la mano derecha y dale un golpe de la hostia”.
La política en torno a la agricultura es aún más polémica que en la época de Reagan, con problemas de larga data que persisten y otros nuevos que empeoran.
“Desde 1985, algunos desafíos han persistido para los agricultores familiares, entre ellos la incertidumbre del clima, los altibajos de los mercados y las políticas que ayudan más a los grandes que a los pequeños”, escribió en su blog Willie Nelson, de 92 años, antes de Farm Aid 40. “Algunos desafíos se han vuelto más difíciles, como el acceso a las tierras agrícolas, los efectos del cambio climático y la creciente concentración de poder en manos de las corporaciones. Pero tú y yo sabemos que la gente también tiene poder y que, cuando nos unimos, ¡PODEMOS ganar!”
Ante un Congreso dividido que no logra avanzar en una ley agrícola integral, Farm Aid está apoyando con todo su peso la Ley de Resiliencia Agrícola, promovida por la congresista y agricultora orgánica Chellie Pingree.
“Hoy, el cambio climático no es un tema muy popular para este presidente”, dijo la demócrata de Maine durante una visita a una granja al sur de Portland. “Pero, por otro lado, mantener viables las granjas sí debería serlo. ¿Qué haría más viable permanecer en el campo? ¿Cómo reducir sus costos energéticos? ¿Qué tipo de investigación necesitan para afrontar las semanas y semanas de sequía que hemos tenido este año?”
Dijo que los fenómenos meteorológicos extremos, las guerras comerciales y las decisiones del DOGE de desmantelar el personal de apoyo del USDA han hecho que algunos republicanos rurales estén frustrados con el segundo mandato de Trump.
“Estoy trabajando con algunos republicanos de Nueva York que están enojados porque la administración retiró US$ 3.000 millones que iban directamente a los agricultores para comprarles alimentos destinados a los almuerzos escolares y los bancos de alimentos. Esto les garantizaba contratos a los agricultores, a menudo en una época del año en la que no venden tanto”.
“Si nos remontamos a principios de los años 80, el problema de los agricultores entonces era que les decían que tenían que crecer o abandonar el negocio”, dijo Seth Kroeck, agricultor de Maine. “Y necesitaban pedir prestadas enormes cantidades de dinero para lograrlo. Luego los mercados se desplomaron. Ahora estamos en una situación diferente, ya que hay muchos pequeños agricultores que realmente están haciendo todo lo posible por salir adelante y lograr que el negocio funcione”.
Como productor de bayas, lechuga y otros alimentos básicos frescos, afirma que no recibe ninguna de las ayudas otorgadas a los grandes productores de cultivos comerciales. “Si cultivas maíz, soja o algodón, hay muchos fondos disponibles. Si te dedicas a los ‘cultivos especializados’, que no son más que las verduras que la gente pone en su mesa todos los días, realmente no hay mucha ayuda disponible”.
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