Un raro ciclón podría causar inundaciones costeras y llevar rachas de fuertes vientos al noreste de EE.UU. en septiembre
Por la meteoróloga Mary Gilbert, CNN
Una potente tormenta podría convertirse en un raro ciclón o “nor’easter” a finales de esta semana, lo que podría derivar en posibles inundaciones costeras, daños por viento y lluvias en partes de la región del Atlántico Medio y el Noreste.
Un breve repaso: un “nor’easter” es una fuerte tormenta costera que recibe su nombre de la dirección de donde provienen sus vientos intensos, el noreste. Estas tormentas suelen formarse frente a la costa este, entre Georgia y el sur de Nueva Inglaterra, y son más frecuentes desde mediados del otoño hasta mediados de la primavera. Por lo general, estas tormentas causan grandes nevadas en invierno, pero ese no será un factor en esta ocasión.
En este momento, el posible “nor’easter” apenas está comenzando a gestarse en la atmósfera. Se prevé que se forme frente a la costa de las Carolinas o Virginia en algún momento de este miércoles o jueves.
Es probable que se intensifique a partir de ese punto y alcance su máxima fuerza este fin de semana. Sin embargo, la trayectoria exacta que seguirá mientras se desplaza hacia el norte aún es incierta.
Independientemente de su trayectoria, es seguro que habrá algunos problemas de inundaciones costeras, incluso en las primeras etapas de la tormenta. Los impactos más generalizados dependerán en gran medida de qué tan cerca se desplace de la costa este.
Actualmente estamos monitoreando dos escenarios principales.
Algunos modelos de pronóstico meteorológico muestran una tormenta que se intensifica rápidamente entre mediados y finales de la semana mientras avanza por la costa este, para luego permanecer cerca de las costas de Nueva Jersey y Long Island (Nueva York) durante el fin de semana.
Una tormenta más fuerte y cercana supondría rachas de vientos potentes azotando áreas a lo largo de la costa del Atlántico Medio, la ciudad de Nueva York, Boston y partes del sur de Nueva Inglaterra.
Es demasiado pronto para determinar con exactitud la intensidad de estas ráfagas, pero es posible que alcancen hasta 50 mph (80 km/h), especialmente entre el viernes y el sábado. Estos vientos también agitarán considerablemente el mar e intensificarán las inundaciones costeras, elevando las mareas entre 2 y 3 pies (0,6 a 0,9 metros) por encima de lo normal.
Es probable que se produzcan lluvias desde el Atlántico Medio hasta el sur de Nueva Inglaterra, aunque resulta difícil precisar si habrá riesgos de inundación. Es posible que algunas zonas no puedan absorber la lluvia —incluso si es moderada— con la misma facilidad de siempre. Partes del Noreste y del Atlántico Medio han recibido mucha lluvia en las últimas semanas, y a principios de este mes se produjeron inundaciones peligrosas en Nueva Jersey y Connecticut.
Posteriormente, la tormenta podría permanecer frente a la costa hasta la próxima semana. Cuanto más tiempo permanezca allí, más durarán sus efectos.
En este escenario, el “nor’easter” permanecería sobre aguas más cálidas de lo habitual frente a la costa durante un tiempo prolongado. Estas tormentas no son sistemas tropicales alimentados por aguas cálidas, como los huracanes; sin embargo, si permanecen sobre aguas cálidas el tiempo suficiente, pueden transformarse en sistemas híbridos —alimentados tanto por el calor del océano como por la energía atmosférica— o incluso en sistemas totalmente tropicales.
Es poco probable que esta tormenta se convierta en un sistema tropical, aunque no es imposible. Si eso ocurriera, su impacto no variaría demasiado; simplemente requeriría que el Centro Nacional de Huracanes la mantuviera bajo vigilancia.
Otros modelos de pronóstico prevén una tormenta intensa, pero la sitúan más alejada de la costa este hasta el fin de semana, momento en el que se asentaría cerca de la costa de Nueva Inglaterra. Este pronóstico difiere de las predicciones anteriores, que situaban la trayectoria de la tormenta más lejos de tierra firme.
Bajo este escenario, todavía es posible que se produzca un fuerte oleaje e inundaciones costeras de magnitud similar incluso tan al sur como la frontera entre Virginia y Carolina del Norte; no obstante, los riesgos asociados al viento y la lluvia serían mínimos para las zonas comprendidas entre Virginia y Nueva Jersey.
En cambio, la mayor parte de las precipitaciones se concentraría en Nueva Inglaterra —incluidas ciudades como Boston y Portland (Maine)— a partir de las últimas horas de este viernes. Las zonas costeras de la región también experimentarían rachas más fuertes de vientos, alcanzando posiblemente hasta 50 mph (80 km/h) en momentos puntuales de este sábado.
La tormenta podría permanecer frente a la costa del sur de Nueva Inglaterra hasta principios de la semana siguiente, aunque es probable que ya haya superado su intensidad máxima. Durante ese periodo podrían persistir problemas de inundaciones costeras en la zona, especialmente en los alrededores del cabo de Massachusetts.
Las inundaciones costeras son inevitables esta semana, independientemente de la trayectoria que siga la tormenta, ya que hay otros dos factores que impulsan esta amenaza.
El primero es una fuerte zona de alta presión situada sobre el este de Canadá, que envía aire fresco y frío hacia el noreste. Como resultado, se prevé que las temperaturas máximas en la región apenas alcancen el rango de los 60 grados Fahrenheit (entre 15 y 20 °C) durante el fin de semana.
A medida que la tormenta del noreste cobre fuerza frente a la costa del Atlántico Medio entre el miércoles y el jueves, el aire se verá comprimido entre la tormenta en formación y el sistema de alta presión situado más al norte, lo que aumentará la velocidad del viento a lo largo de la costa este.
El segundo factor en juego es la luna llena. Los niveles de la marea subirán cada día hasta alcanzar su punto máximo mensual coincidiendo con la luna llena de este sábado. La combinación de niveles de agua más elevados y vientos más fuertes crea las condiciones propicias para inundaciones costeras graves.
Las zonas costeras que se extienden desde Virginia hasta Nueva Jersey podrían empezar a registrar inundaciones durante la marea alta ya desde la tarde de este martes; asimismo, algunos medidores de nivel podrían alcanzar la fase de inundación grave para la mañana de este jueves.
Las posibles inundaciones podrían alcanzar su punto máximo a finales de esta semana o principios de la siguiente en muchas localidades, y tardarían en remitir la semana próxima en caso de que la tormenta permanezca cerca de la costa.
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