Quién es James Talarico, el demócrata que logró lo impensado en Texas con apoyo del voto latino y con la fe como eje
Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
Un exmaestro escolar con menos de una década de trayectoria política y con una fuerte impronta religiosa en sus mensajes asestó este martes una derrota de fuerte valor estratégico y simbólico al Partido Republicano. James Talarico, el primer demócrata en ser elegido senador por Texas desde 1988 (un año antes de su nacimiento), consiguió un paso clave para las aspiraciones de la oposición de arrebatarle al trumpismo el control de la Cámara Alta.
El legislador y seminarista presbiteriano venció al republicano Ken Paxton, quien contaba con el aval del presidente Donald Trump y los aportes de fondos de campaña del hombre más rico del mundo, Elon Musk, con un mensaje centrado en la enorme brecha entre los trabajadores y la élite multimillonaria.
“Ha sido muy efectivo al exponer y resaltar algunas de las inconsistencias que los republicanos tienen en sus políticas, y describir las maneras en que esto era, en su opinión, antitético a los valores de Texas. Es un mensajero convincente: puede explicar ideas de manera clara y puede tener esta retórica populista moldeada por su fe que resulta atractiva para la gente”, dijo a CNN el politólogo Brandon Rottinghaus, docente de la Universidad de Houston (UH).
Talarico ingresó a la política en 2018 cuando se postuló en un distrito de los suburbios del norte de Austin. Asumió a los 29 años como el legislador más joven de la cámara estatal, pero antes de eso, vivió un momento transformador en la campaña. Tras recorrer a pie 40 kilómetros de su distrito en un día, según cuenta, cayó enfermo y durmió 36 horas. Fue hospitalizado y diagnosticado con diabetes tipo 1.
Cuando acudió a una farmacia para comprar insulina que le recetaron por primera vez, casi vuelve a enfermarse al ver el precio de US$ 684. Esa experiencia fue clave para impulsar (ya en el cargo) una iniciativa para limitar a US$ 25 el copago por la insulina.
Además, se consolidó como defensor de la educación pública y convirtió la defensa de los estadounidenses comunes frente a las grandes corporaciones en uno de los ejes de su discurso. “La única minoría que está destruyendo a Estados Unidos son los multimillonarios”, declaró en un foro de CNN en octubre. “Esta elección es una batalla entre los que mandan y los que deberían mandar”, dijo este fin de semana en uno de sus últimos mítines.
“Talarico pudo participar en un par de grandes temas que la legislatura estaba persiguiendo. La reducción de los precios de la insulina y los recortes de impuestos fueron los dos grandes temas de los que suele presumir”, recordó Rottinghaus. “La gente está buscando respuestas, especialmente cuando se trata de cuestiones de asequibilidad”, agregó el analista.
El Partido Demócrata venía buscando dar el gran golpe en Texas hace varios años y estuvo cerca de lograrlo en 2018 con la candidatura de Beto O’Rourke, quien perdió ante Ted Cruz por menos de tres puntos.
Para el politólogo Jerónimo Cortina, profesor de la UH especializado en comportamiento electoral e inmigración en EE.UU., Talarico se enfocó “única y exclusivamente” en la calidad de vida. “Lo que hizo fue dejar a un lado otros temas álgidos que tienden a polarizar al electorado. Ese es el punto importante que lo distingue de (la votación de) 2024 y de O’Rourke”, apuntó. Según consideró, en esas elecciones el Partido Demócrata perdió de vista el contexto del votante medio. “Era un lenguaje que se enfocaba en la democracia, los derechos reproductivos de la mujer, que sin duda son importantes, pero fueron rebasados por una economía que en el último año de la administración del presidente (Joe) Biden era floja”.
Los analistas coincidieron en que para formar una coalición exitosa que atraiga a los republicanos desencantados fue fundamental el factor religioso que Talarico impregnó en sus discursos. En ellos incluyó citas bíblicas y las relacionó con el momento político, algo que es tan común entre demócratas.
Además de haber estudiado en Harvard, Talarico tiene una maestría en estudios teológicos del Seminario Teológico Presbiteriano de Austin y se prepara para convertirse en ministro ordenado.
En ese camino de buscar ampliar su electorado, un punto de inflexión fue la entrevista de más de dos horas en el podcast de Joe Rogan a mediados de 2025 que le permitió llegar a un público donde tenía poco alcance.
Sin embargo, sus opositores le reprochaban las declaraciones del pasado. En 2022, cuando compitió en un nuevo distrito y necesitaba convencer a votantes progresistas, expresó posturas sobre género y diversidad sexual que causaron controversia, como que “Dios no es binario” y que la biología reconocía seis variaciones sexuales. Este año, dijo que lamentaba algunas formas en las que se había expresado, pero la campaña republicana utilizó esos episodios y votantes conservadores insistieron en que el candidato apoyaba cirugías de cambio de sexo para niños, algo que él rechazó.
En el foro de CNN de octubre, dijo estar convencido de poder encontrar puntos en común con los votantes conservadores y le dijo a una mujer que rechazaba el derecho al aborto que ambos deberían unirse en buscar la reducción de embarazos no planeados, como una cuestión de salud pública “y no como una guerra cultural”.
El politólogo Rottinghaus dijo que Talarico “ha utilizado su religión para moderar sus tendencias progresistas” y “ha sido capaz de hablar a la gente de una forma amplia utilizando la religión, y entretejiendo esto con el actual momento populista”.
Para Cortina, no se trata de una cuestión de populismo, sino de una “que pega en las entrañas del sueño americano”, con la paulatina ruptura de la promesa establecida décadas atrás en la que trabajar duro y estudiar permitirían mejorar la situación económica y el bienestar en el hogar.
Ese sueño americano, aunque no es el mismo horizonte, sigue vivo entre los inmigrantes latinos, que en Texas apoyaron mayormente al candidato demócrata: una encuesta previa le dio un 63% de respaldo entre probables votantes hispanos.
“Mi español es más o menos, pero 8 millones de tejanos hablan español”, dijo Talarico en enero, cuando lanzó su portal en ese idioma. Luego, publicó anuncios durante el Mundial en español y afirmó: “Está cambiando el juego a los ricachones”.
Rottinghaus dijo que “hay un repliegue natural” del voto latino a republicanos. “El consenso era que los republicanos habían ignorado los temas de asequibilidad y habían sido demasiado agresivos al hacer cumplir las políticas de inmigración sobre el terreno. Esos dos factores sin duda han empujado a las comunidades latinas a alejarse del Partido Republicano, y los demócratas estaban listos para recibirlos de vuelta con los brazos abiertos”, explicó.
Por su parte, Cortina enfatizó la importancia de estas comunidades para la votación. “Necesitas tener a votantes latinos en tu coalición. Y si no los tienes, es muy poco probable que puedas ganar”, comentó. De todos modos, dijo que no ve un cambio tan profundo en este segmento demográfico que anteriormente respaldó a Trump (55% en 2024), sino que es parte de una fluctuación esperable.
“Es una reacción a la falta de atención política que el voto latino ha recibido en los últimos 20 o 30 años por parte del Partido Republicano y del Partido Demócrata”, apuntó.
Sin embargo, dijo que Talarico, si bien llevó su mensaje al electorado latino, lo hizo “de una manera más generalizada”, dirigido transversalmente “a la clase trabajadora y a la clase media”.
Talarico criticó la campaña de deportaciones masivas de Trump y abogó por poner límites al ICE (al que tildó de “policía secreta”), como prohibir que los agentes se tapen el rostro, hacer obligatorias las cámaras corporales y exigir que tengan formación policial, pero se expresó en contra del desmantelamiento de la agencia.
En esa línea, se definió como un demócrata partidario de la seguridad fronteriza y criticó la gestión de Biden sobre la frontera sur del país, un tema especialmente importante en Texas. Además, dijo que está dispuesto a romper líneas con el bloque demócrata si no está de acuerdo en determinadas votaciones.
A diferencia de candidatos demócratas de Michigan o Florida señalados como “radicales”, Talarico apuesta por una propuesta más ligada al centro, sin dejar de críticar a las grandes fortunas.
También aprovechó las controversias que envolvieron a su rival, con un historial de cargos de corrupción y acusaciones de infidelidad. La mayoría republicana del Senado estatal absolvió a Paxton de 16 cargos de destitución por corrupción y soborno, un proceso en el que fue respaldado por Trump.
“La carrera tendía a estar significativamente enfocada en Ken Paxton, y el hecho de que Paxton tenga este lastre ético fue definitivamente un mensaje principal de los demócratas”, comentó Rottinghaus.
Dijo que la victoria de Talarico “sin duda refleja el hecho de que hay grandes cambios en Texas y que es más competitivo” de lo que fue en las últimas décadas. “El estado ha cambiado mucho políticamente en los últimos años. Hemos visto formarse coaliciones entre los republicanos que tradicionalmente no habíamos visto, por lo que no se sabe con certeza si hay un reajuste real en Texas”, agregó.
A su vez, Cortina señaló que Talarico “vio debilidad en la coalición del Partido Republicano” y aprovechó la coyuntura frágil de su candidato.
Más que un demócrata progresista que ganó en un estado de tradición conservadora, Talarico conjugó valores como la fe y la familia que antes habían sido apropiados por el discurso republicano, y una narrativa contra los poderosos.
“Destacaría todas esas facetas. Fue un candidato muy dinámico que podía tener esa conversación basada en su formación religiosa, pero también esa manera de subrayar el efecto de David contra Goliat. Todas esas partes le dieron ese dinamismo de poder dirigirse a diferentes partes del electorado de manera muy clara y con un lenguaje directo”, dijo Cortina.
Semanas atrás, Trump reconoció que estaba “preocupado por Texas”. Para Rottinghaus, la plataforma de Talarico no es enteramente una novedad, ya que otros candidatos exitosos apostaron por una propuesta centrista en estados disputados, como Raphael Warnock o Jon Ossoff en Georgia. “Hay una receta que puede llevar a los demócratas a ganar en estados que de otro modo serían rojos, pero tiene que darse en el momento nacional adecuado, con los temas correctos en los que enfocarse y los candidatos correctos que puedan entregar esos mensajes”, expresó.
Sea cual sea la fórmula, la victoria de Talarico da esperanzas a los demócratas que buscarán que el resultado marque no una excepción, sino el comienzo de una nueva realidad política para Texas: que deje de ser un estado tradicionalmente republicano.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.