Bukele defiende los juicios masivos a líderes pandilleros y los compara con los procesos contra los nazis en Núremberg
Por Anabella González, CNN en Español
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, hizo un paralelismo de los juicios masivos que comenzaron esta semana en el país —donde son juzgados 486 presuntos miembros de la pandilla MS-13— con los juicios de Núremberg, en Alemania, en los que se juzgó a más de una veintena de oficiales nazis de alto rango por crímenes cometidos durante el Holocausto.
“Estos son los ‘presuntos miembros de pandillas’ de los que hablan algunos medios internacionales. Los mismos a los que ciertas ONG llaman ‘civiles’ y defienden con tanta insistencia. No fueron ‘presuntos pandilleros’ para sus víctimas. No fueron ‘civiles’ para las comunidades que vivieron bajo su control durante décadas”, escribió Bukele el jueves por la noche en una publicación en sus redes sociales, en la que compartió imágenes de los acusados.
Bukele aseguró que el foco principal del juicio masivo es responsabilizar a los jefes “por los delitos cometidos por sus organizaciones”.
En ese punto, comparó el proceso de El Salvador con lo sucedido en Alemania entre 1945 y 1946.
“Nosotros no inventamos ese principio. Se llama ‘responsabilidad de mando’, y se aplicó en Europa durante los Juicios de Núremberg”, planteó el mandatario. Si Europa pudo aplicarlo, consideró Bukele, también puede hacerlo su país. “No valemos menos que ellos y también tenemos derecho a vivir en paz”, dijo.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el Tribunal Militar Internacional juzgó a 22 oficiales alemanes de alto rango por crímenes de guerra en Núremberg. Doce de ellos fueron sentenciados a muerte y la mayoría declaró que seguían órdenes de una autoridad superior, según información del Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos.
El juicio masivo en El Salvador, llevado a cabo por un tribunal especializado, tiene a cientos de acusados en el banquillo por más de 47.000 delitos cometidos entre 2012 y 2022, según dijo la Fiscalía General. Ordenar 86 asesinatos entre el 25 y 27 de marzo de 2022 está entre las acusaciones contra estas personas.
En palabras de Bukele, los 486 acusados “no son delincuentes menores” sino “terroristas” y líderes de pandillas, que ya han sido condenados “por delitos que cometieron personalmente, incluidos asesinatos, violaciones (a menudo seguidas de asesinato), extorsión y secuestro”.
El presidente insistió en su publicación en que los acusados “no fueron ‘inocentes’ para las familias que aún lloran a sus seres queridos, asesinados o desaparecidos”. De ellos, 413 están detenidos en el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo (CECOT), la cárcel de máxima seguridad emblema del Gobierno de Bukele, y otros 73 están prófugos y serán juzgados en ausencia.
En las imágenes que difundió la Fiscalía de El Salvador se ve a decenas de acusados sentados en un salón del CECOT mientras que otros están en otras salas. Todos siguen el juicio por videoconferencia y uniformados: vestidos de blanco, rapados y con mascarilla.
El proceso judicial, que se lleva a cabo bajo un nuevo modelo penal cuestionado por organismos de derechos humanos debido a las restricciones al acceso a la defensa, tiene un modelo de juicio establecido tras varias reformas aprobadas en 2023 al Código Penal de El Salvador, en el contexto de la implementación de un régimen de excepción que sigue vigente desde hace cuatro años y que suspende garantías constitucionales.
CNN intenta averiguar qué tipo de acompañamiento legal tienen las personas que están siendo juzgadas y cómo es su acceso a la defensa.
The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.
Con información de Gonzalo Zegarra, de CNN, y las agencias EFE, Reuters y AP.