De opositor a jefe de la diplomacia de Delcy Rodríguez: quién es Oliver Blanco, nuevo canciller de Venezuela
Por Uriel Blanco, CNN en Español
Muchas cosas han cambiado en Venezuela desde la caída de Nicolás Maduro en enero de este año. Una de las más notables ha sido la política exterior del país: después de permanecer parcialmente aislada durante décadas, la relación de Venezuela con el mundo dio un giro y se abrieron oportunidades a la inversión y al diálogo con más países, sobre todo con Estados Unidos, un histórico rival que, tras capturar a Maduro en un operativo militar en Caracas, es actualmente una especie de aliado, aunque hay quienes dicen que es más una situación de tutela.
En medio de este turbulento proceso, la figura de Oliver Blanco, un político formado en la oposición, ha crecido poco a poco en los últimos meses hasta alcanzar el puesto diplomático más alto de Venezuela.
Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada de Venezuela luego del derrocamiento de Maduro, informó este jueves que Blanco es el nuevo canciller del país, en sustitución de Félix Plasencia, quien estuvo tres meses en el cargo —previamente lo ocupó entre 2021 y 2022— y ahora es director de Asuntos Internacionales de la Presidencia, con el objetivo de recuperar el oro retenido en el Banco de Inglaterra.
“En base a ese futuro, cómo seguir consolidando las relaciones internacionales, cómo ampliarnos a todo el mundo, he decidido designar a Oliver Blanco como canciller de la República Bolivariana de Venezuela. Yo espero que este equipo fortalecido siga avanzando en los cambios y en la recuperación geopolítica de Venezuela en ámbitos de cooperación de amistad con todos los países”, dijo Rodríguez en un evento transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
En el evento, en el que se informó de mejoras en la infraestructura hidroeléctrica del país y la incorporación de megavatios al sistema eléctrico nacional, Rodríguez estuvo acompañada, entre otros, por Blanco.
Poco después, en redes sociales, el nuevo canciller reaccionó al anuncio con un video.
El político, de 35 años, agregó: “Nuestro desafío es contribuir a una Venezuela más próspera, democrática, plural e inclusiva, donde podamos entendernos y respetarnos, donde nadie se sienta excluido y donde, finalmente, podamos avanzar y ganar juntos como un solo equipo”.
Blanco ha establecido contacto con varios gobiernos desde que llegó al gabinete de Rodríguez, especialmente con Estados Unidos. John Barrett, encargado de negocios de la Embajada de EE.UU. en Venezuela, felicitó a Blanco por su designación como canciller y dijo que deseaba seguir trabajando en conjunto con él para “avanzar en el plan de tres fases” para Venezuela que delineó el Gobierno estadounidense tras derrocar a Maduro.
Oliver Blanco surgió de las filas juveniles del partido Acción Democrática (AD). Con esa bandera de no ser parte del movimiento oficialista, Blanco llegó al gabinete de Rodríguez en febrero de este año, poco más de un mes después de la caída de Maduro.
Rodríguez designó a Blanco viceministro para Europa y América del Norte en esa ocasión. Entonces, la presidenta encargada de Venezuela calificó al político de “joven venezolano de las relaciones internacionales” que “mantiene un firme compromiso con el país”.
Blanco respondió que recibía la designación “con responsabilidad y profunda conciencia del momento histórico que vive Venezuela”. Enseguida, recordó que no viene del oficialismo.
“No milito en el partido de gobierno y por eso valoro esta decisión, que expresa la posibilidad de abrir espacios a distintas visiones al servicio del país y que se inscribe en la vocación y liderazgo que ha mostrado la presidenta encargada de promover la unidad nacional, en un momento donde la construcción de confianza es central para definir nuestro futuro”, señaló en un comunicado.
Blanco ahondó en esa visión de un “futuro mejor”, una línea discursiva que está en sintonía con la de Rodríguez.
“Asumo esta responsabilidad con la convicción de que Venezuela puede superar la confrontación y reencontrarse en la construcción de un futuro mejor: un país próspero y de respeto y garantías para todos; donde nuestras familias dentro y fuera de nuestras fronteras puedan abrazarse; donde la diversidad y las minorías conquisten nuevas reivindicaciones y derechos; y donde mi generación y las venideras puedan construir su futuro con paz duradera y prosperidad económica”, dijo el joven político.
Desde entonces, Blanco se ha reunido con múltiples delegaciones internacionales de Europa y América del Norte para fortalecer los lazos diplomáticos. Las conversaciones incluyen a la Unión Europea, el Reino Unido, EE.UU., Bélgica, Serbia, Suiza, Hungría, Noruega, Grecia, España, Italia, entre otros.
También ha estado presente en todo el proceso de negociaciones con Estados Unidos en materia energética y en la coordinación de la ayuda humanitaria internacional tras el doble terremoto ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio.
Cinco meses después de su nombramiento, el perfil de Blanco dentro del Gobierno de Rodríguez creció aún más.
“Anuncio la creación del cargo de primer viceministro de Relaciones Exteriores dentro de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional, y la designación del también viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, al frente de esta nueva y fundamental responsabilidad”, informó a finales de julio el entonces canciller Plasencia.
Plasencia destacó el “compromiso y profesionalismo” de Blanco y afirmó que ha contribuido al “fortalecimiento de nuestra política exterior, de nuestra diplomacia de paz y de la promoción de nuestra oferta exportable en el mundo”.
De hecho, fue en julio cuando Plasencia asumió el cargo de canciller de Venezuela. Apenas tres meses más tarde, los papeles cambiaron y es Blanco quien queda al frente de la Cancillería.
Blanco se graduó como licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela (UCV) y estudió una maestría en Estudios Políticos y de Gobierno en la Universidad Metropolitana.
Fue jefe de campaña del diplomático Diego Arria en las elecciones primarias de la oposición en 2012, cuando Henrique Capriles ganó con más de 1,8 millones de votos, un amplio margen respecto de sus rivales. Arria quedó en el cuarto lugar, con 35.070 sufragios.
Según información del Gobierno venezolano, Blanco es especialista en comunicación estratégica y fue director de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la Asamblea Nacional de Venezuela en 2016, cuando tenía 23 años.
Se trata de la época en la que la oposición ganó las elecciones legislativas de 2015 y en la que Henry Ramos Allup —principal figura del partido AD— era presidente de la IV Legislatura de la Asamblea Nacional de Venezuela, que, por primera vez desde que el chavismo llegó al poder en 1999, tenía mayoría opositora.
Antes de las elecciones de 2015, Blanco ya era una pieza fundamental de AD como secretario de Organización Juvenil del partido.
En 2014, alzaba la voz en defensa de los miles de jóvenes venezolanos que habían muerto o huido del país en medio de una serie de protestas fuertemente reprimidas por los cuerpos de seguridad de Maduro.
“Jóvenes que han sido estafados por un gobierno que se cansó de prometer y se le acabaron las excusas. Desde AD, estamos abriendo nuevamente las puertas y dándole la mano a todos los venezolanos, una mano solidaria para que, a través de nuestro partido, refundemos la democracia y rescatemos los valores que representan la idiosincrasia del pueblo venezolano”, dijo Blanco.
El Gobierno de Rodríguez indica que, durante el tiempo que Blanco fue director de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de la Asamblea, “enfrentó retos como la transición del canal institucional ANTV y la apertura del Parlamento a medios internacionales”.
Blanco desempeñó ese cargo en uno de los momentos políticos más convulsos de Venezuela de la última década.
La Asamblea de 2016, de mayoría opositora, fue objeto de constantes críticas y ataques por parte de Maduro. Ese año, Blanco definía a Venezuela como “inconstitucional”.
“¿Por qué lo digo? Porque lamentablemente en Venezuela valores como el debate democrático, la solidaridad, la construcción de un liderazgo serio y responsable, la solidaridad entre los venezolanos, la unión, el encuentro son casi delitos”, enfatizó en un discurso en la Universidad Metropolitana.
En mayo del año siguiente, mientras la Asamblea Nacional seguía en funciones, Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente con el fin de “transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución”, aunque especialistas aseguraron que el objetivo real era disolver la Asamblea de mayoría opositora y retomar el control de los poderes públicos.
Las elecciones para aquella Asamblea Nacional Constituyente se llevaron a cabo de forma violenta. Murieron 10 personas en 2017. Dicha asamblea —que tuvo en Delcy Rodríguez a su primera presidenta— inició funciones en agosto de 2017 y tenía un mandato inicial de dos años, que finalmente se extendió hasta finales de 2020.
En ese lapso no se creó una nueva Constitución, pero los constituyentes chavistas sí se abrogaron las atribuciones del Poder Legislativo, cuya mayoría opositora peleaba consigo misma y rompía lazos, dijo Blanco en 2018, cuando hizo un llamado a la oposición para ponerse a trabajar a pesar de la cuestionada legitimidad de la Asamblea Constituyente.
El 6 de diciembre de 2020, el chavismo ganó las elecciones legislativas para conformar una nueva Asamblea Nacional, que se instalaría en enero de 2021. Esos comicios fueron boicoteados por la oposición. En tanto, la Asamblea Nacional Constituyente finalizó sus labores el 18 de diciembre de 2020, según informó Maduro entonces.
En junio de 2021, meses después del inicio de la nueva Asamblea, Blanco aún se presentaba en entrevistas como miembro del partido AD y destacaba la importancia de la unidad en la política venezolana.
“El tema de construir vías de entendimiento para el país es determinante para buscar salidas de carne y hueso. Y esas salidas deben, por supuesto, pasar por muchísimos temas, fundamentalmente por el reconocimiento entre las partes, además, por el reconocimiento de que estas dos partes han tratado de imponerse en los últimos años y le han hecho muchísimo daño al país; nos han puesto en una situación internacional en la que todos perdemos, una situación local en la que nadie está ganando”, criticó Blanco en una entrevista entonces con el periodista Román Lozinski.
En su perfil de Instagram, Blanco no publicaba nada desde septiembre de 2019. Lo hizo en junio de 2024 cuando completó su licenciatura en Estudios Internacionales en la UCV. Después de ello, Blanco volvió a ausentarse de las publicaciones en redes sociales hasta febrero de este año, cuando habló de su designación como viceministro del Gobierno de Rodríguez.
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