El jurado en el juicio de Lindsay Clancy por cargos de homicidio concluye las deliberaciones por el día y regresará el lunes
Por Eric Levenson y Nicki Brown, CNN
El jurado en el juicio de Lindsay Clancy por cargos de homicidio concluyó sus deliberaciones este viernes sin alcanzar un veredicto. Suspenderá el proceso durante el fin de semana y regresará al tribunal el lunes para seguir deliberando.
El jurado de 12 integrantes, compuesto por nueve mujeres y tres hombres, deliberó unas 3,5 horas el jueves y más de 6,5 horas el viernes. Está previsto que reanude las deliberaciones el lunes a las 9 a.m., hora de Miami.
Clancy, una exenfermera especializada en trabajo de parto y alumbramiento de 36 años, se declaró inocente de tres cargos de homicidio por las muertes de sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses. El jurado puede considerar homicidio premeditado, homicidio intencional sin premeditación u homicidio involuntario o culposo.
Tanto la fiscalía como la defensa coinciden en que Clancy padecía una enfermedad mental cuando estranguló mortalmente a sus hijos con bandas elásticas de ejercicio e intentó suicidarse en su casa de Duxbury, Massachusetts, el 24 de enero de 2023. La cuestión central para el jurado es si era “penalmente responsable”, un término jurídico que significa que comprendía la ilicitud de sus actos y podía actuar conforme a la ley.
La fiscalía llamó a declarar a más de 70 testigos y sostuvo que Clancy “actuó de manera intencional, racional y rápida” cuando mató a sus hijos. Los fiscales argumentaron que en ese momento todavía distinguía el bien del mal. Señalaron que envió a su esposo a hacer varios mandados antes de matar a los niños y que, cuando despertó en un hospital, estaba “horrorizada” y pidió hablar con un abogado.
“No estoy diciendo que estuviera feliz por ello. Estoy diciendo que era lo que tenía que hacer para poner fin a su sufrimiento”, dijo la fiscal Jennifer Sprague durante los alegatos finales. “Pero fue una decisión. Fue una decisión”.
El abogado defensor llamó a declarar a 10 testigos y argumentó que Clancy era una buena madre que padecía psicosis posparto. En los meses previos a enero de 2023, le habían recetado más de una docena de medicamentos psiquiátricos y había ingresado voluntariamente en hospitales en varias ocasiones para tratar la depresión, la ansiedad, el insomnio y los pensamientos suicidas.
El desenlace se produjo “por culpa de los malditos medicamentos y la pésima atención médica que recibió”, dijo el abogado defensor Kevin Reddington durante los alegatos finales.
El juicio ha vuelto a centrar la atención en la salud mental materna. La semana pasada también llevó a un grupo de mujeres vestidas de rosa a manifestarse frente al tribunal para expresar apoyo y empatía hacia Clancy.
Clancy no testificó durante el juicio. Ahora está parcialmente paralizada debido a su intento de suicidio y permanece en el Hospital Tewksbury desde 2023.
Podría ser condenada a cadena perpetua si es declarada culpable de homicidio. Si el jurado la declara inocente por falta de responsabilidad penal, los fiscales podrían solicitar al tribunal que ordene su internamiento en un centro psiquiátrico.
El jurado envió una sola nota al tribunal este viernes, en la que pidió examinar los frascos de medicamentos recetados y el cuchillo, según el abogado defensor Kevin Reddington.
Ambos son pruebas materiales clave en el juicio. Los numerosos frascos de medicamentos de Clancy fueron encontrados en su dormitorio y en el vehículo de su esposo. De acuerdo con los testimonios, empleó el cuchillo de cocina para cortarse las muñecas y el cuello antes de saltar desde una ventana del segundo piso durante su intento de suicidio.
Las deliberaciones continuarán hasta que el jurado alcance un veredicto unánime. Si sus integrantes informan que están “irremediablemente” divididos, el juez puede declarar nulo el juicio, lo que pondría fin al proceso sin una resolución definitiva.
Gary Galperin, exfiscal y profesor adjunto de la Facultad de Derecho Cardozo, pronosticó deliberaciones “prolongadas” debido a la complejidad del caso.
El jurado examinó durante aproximadamente un mes pruebas materiales, testimonios médicos y análisis de expertos en psiquiatría.
“Hay mucho que un jurado responsable debe considerar y analizar”, dijo Galperin.
Por otra parte, Avram Mack, un psiquiatra que testificó para la fiscalía, renunció el lunes y ya no trabaja en Nemours Children’s Health, en Delaware, según informó a CNN por correo electrónico un portavoz del hospital.
Mack declaró el viernes pasado y este lunes que Clancy no estaba psicótica en el momento de las muertes y que conservaba la capacidad de distinguir el bien del mal y controlar su comportamiento.
“No encontré pruebas de psicosis en su historial”, declaró.
Reddington lo sometió a un tenso contrainterrogatorio y, en un momento dado, el juez lo reprendió por sus respuestas.
“Así es como funciona esto. Usted no hace muchas preguntas. Usted responde las preguntas”, le dijo a Mack el juez William F. Sullivan.
CNN solicitó comentarios a Mack sobre su renuncia.
Patrick Clancy, exesposo de Clancy, testificó sobre el deterioro de su salud mental, marcado por visitas a hospitales y el uso de alrededor de una docena de medicamentos para tratar el insomnio, la ansiedad y la depresión.
Sus dificultades comenzaron en septiembre de 2022, cuando se preparaba para separarse de sus hijos y regresar a su trabajo como enfermera especializada en trabajo de parto y alumbramiento.
“Simplemente le resultaba muy difícil separarse de ellos”, declaró Patrick Clancy.
Aplazó su regreso al trabajo mientras sus problemas de salud mental se intensificaban a finales de 2022, en particular después de comenzar a tomar Zoloft en octubre. Experimentó pensamientos intrusivos, dijo su exesposo, e ingresó voluntariamente en un hospital en diciembre y en otro durante el período de Año Nuevo.
“Los medicamentos me robaron la maternidad y la vida”, escribió Clancy en una nota en su teléfono.
Aun así, no tenía un plan para suicidarse, no pensaba hacer daño a otras personas y no mostraba señales de psicosis, según declararon sus médicos. El día antes de las muertes se reunió con su psiquiatra y “dijo que estaba bien”, testificó la psiquiatra Jennifer Tufts.
El 24 de enero de 2023, Clancy le pidió a su esposo que recogiera comida para llevar y medicamentos, por lo que ella se quedó en la casa con los niños. Cuando él regresó, encontró a su esposa ensangrentada en el patio trasero y a sus hijos en el sótano, con bandas elásticas de ejercicio alrededor del cuello.
“¡Mató a los jo**dos niños!”, dijo, de acuerdo con un integrante de los servicios de emergencia.
Aproximadamente una semana después, Lindsay Clancy llamó a su esposo desde un hospital y le dijo que había oído una voz, según Patrick Clancy.
“No habló de nuestros hijos; habló de lo que ella había vivido”, testificó. “Dijo que oyó la voz de un hombre que le decía que, si no lo hacía en ese momento, perdería la oportunidad, o algo así”.
Varios expertos en salud mental que examinaron a Clancy después de las muertes testificaron sobre su responsabilidad penal.
El psiquiatra forense Phillip Resnick declaró para la defensa que Clancy estaba “claramente psicótica” durante las muertes y describió la voz que dijo haber oído como una alucinación auditiva.
“No solo oyó una orden, sino que sintió que una fuerza externa se había apoderado de su cuerpo, que se encontraba en un estado de ensoñación y que no tenía control sobre su propio cuerpo”, dijo. “Era casi como si fuera una marioneta y otra persona estuviera moviendo los hilos”.
En contraste, el psicólogo Kirk Heilbrun, quien testificó para la fiscalía, dijo que Clancy distinguía el bien del mal y controlaba sus actos durante las muertes. También se mostró escéptico sobre la supuesta alucinación auditiva y señaló que Clancy nunca informó haber oído una voz antes ni después de lo ocurrido.
“Por decirlo suavemente, sería un patrón o una manifestación muy, muy inusual de cómo surge este tipo de fenómeno”, dijo Heilbrun.
Aun así, ambos expertos dijeron que las muertes estuvieron motivadas por el amor.
“Cuando decidió en algún momento que iba a poner fin a su vida, tuvo que responder a la pregunta de qué hacer con los niños. No quería dejarlos y estaba convencida de que sufrirían sin ella”, testificó Heilbrun.
Clancy continúa tomando varios medicamentos para tratar su salud mental y sigue en riesgo de suicidio, dijo Heilbrun.
“Todavía está sufriendo. Todavía está de luto”, dijo. “Ha usado expresiones como: ‘Lo he perdido todo y no quiero estar aquí’”.
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