Skip to Content

Las bayas pueden estar cargadas de pesticidas. Estas son las mejores formas de lavarlas

Por Sandee LaMotte, CNN

Si hay una mora o una fresa a la vista, mi nieto pequeño se la comerá de inmediato y pedirá más. Las bayas están repletas de antioxidantes, fibra y vitamina C, por lo que sus saludables hábitos alimenticios deberían hacerme sentir tranquila y feliz como abuela orgullosa, ¿verdad?

Entonces, ¿por qué estoy tan preocupada?

Porque las moras y las fresas, junto con los siempre populares arándanos, figuran en la lista de los “Doce Alimentos Más Contaminados” como algunos de los productos agrícolas con mayor carga de pesticidas cultivados en Estados Unidos, según la Guía del Comprador sobre Pesticidas en los Productos Agrícolas 2026. La organización sin fines de lucro Environmental Working Group (EWG) publica este informe cada año desde 2004.

La lista de los “Doce Alimentos Más Contaminados” también incluye cerezas, manzanas, peras, uvas, duraznos, nectarinas y verduras de hoja verde como la col rizada y la espinaca. A lo largo de las décadas, el orden puede variar, pero estas bayas favoritas de los niños suelen permanecer en la lista año tras año.

Hay un aspecto positivo: las frambuesas. En parte debido a la forma en que se cultivan, las frambuesas no aparecen en la lista de 2026. De hecho, se ubican mucho más cerca del grupo denominado “Clean Fifteen” de la EWG, que reúne las frutas y verduras con menor presencia de pesticidas (las frambuesas ocuparon el puesto 22 en esa clasificación).

La EWG elabora sus clasificaciones a partir de pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). La mayoría de los niveles de pesticidas detectados por el USDA se encuentran por debajo de los límites de referencia establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, críticos, incluida la Academia Estadounidense de Pediatría, sostienen que esos límites son demasiado altos y no abordan el impacto en la salud de la exposición prolongada y acumulativa a múltiples pesticidas.

La exposición a pesticidas durante el embarazo puede provocar un mayor riesgo de defectos congénitos, bajo peso al nacer y muerte fetal”, señala la Academia Estadounidense de Pediatría. “La exposición durante la infancia se ha relacionado con problemas de atención y aprendizaje, así como con cáncer”.

Los estudios también muestran que los pesticidas están asociados con menores concentraciones de espermatozoides, enfermedades cardíacas, cáncer y un aumento del daño genético en los seres humanos.

La Alliance for Food and Farming, que representa a productores de frutas y verduras tanto orgánicas como convencionales, dijo a CNN que “la mera presencia de un residuo no significa automáticamente que algo sea inseguro. La EPA establece límites para los residuos de pesticidas que ya incluyen amplios márgenes de seguridad para proteger a bebés y niños”.

Es posible eliminar eficazmente muchos pesticidas de “contacto”, que permanecen sobre la superficie de frutas y verduras, explicó Peng Gao, profesor adjunto de salud ambiental y exposómica en la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan, en Boston.

Sin embargo, los pesticidas “sistémicos”, que son absorbidos por las raíces y las hojas de la planta, pasan a formar parte de la fruta y no pueden eliminarse mediante lavado, indicó Gao en un correo electrónico. Por eso, si te preocupan los pesticidas, la mejor solución —si tu presupuesto lo permite— es comprar versiones orgánicas de los productos con mayor carga de pesticidas, incluidas las bayas.

La agricultura orgánica prohíbe la mayoría de los pesticidas sintéticos, por lo que los agricultores suelen utilizar alternativas derivadas de fuentes naturales, como minerales y extractos vegetales. En ocasiones, el viento o la escorrentía de agua procedente de granjas vecinas que utilizan pesticidas prohibidos pueden contaminar una explotación orgánica e incluso provocar la pérdida de su certificación.

Aun así, estudios han demostrado que cuando las personas comienzan a consumir más alimentos orgánicos, los niveles de pesticidas en su organismo pueden disminuir hasta un 95 % en cuestión de días. Según los expertos, alimentar a un niño con productos orgánicos desde el inicio puede ayudar a reducir significativamente el riesgo.

Si no puede permitirse comprar productos orgánicos, aún es posible reducir los niveles de pesticidas de contacto en las bayas y otros alimentos mediante un breve remojo en bicarbonato de sodio o vinagre (pero no ambos), según un informe revisado por pares publicado en abril por científicos de la EWG.

La revisión analizó 47 estudios realizados en todo el mundo sobre distintos métodos para lavar frutas y verduras, incluido el uso de agua corriente. Aunque este método funciona, los investigadores encontraron que el enjuague o remojo únicamente con agua tuvo la menor reducción media, de aproximadamente un 30 %.

“En general, el remojo con vinagre o bicarbonato de sodio presentó la mayor reducción media —alrededor del 50 %— considerando todos los pesticidas y tipos de productos agrícolas”, explicó Yoshira Ornelas Van Horne, profesora adjunta de ciencias de la salud ambiental en la Escuela de Salud Pública Fielding de UCLA. La investigadora no participó en la revisión.

Utiliza una cucharadita de bicarbonato de sodio por cada dos tazas de agua y deja la mayoría de los productos en remojo entre cinco y diez minutos. La solución ligeramente alcalina creada por el bicarbonato ayuda a degradar muchos pesticidas de contacto presentes en la superficie, explicó Gao.

Sin embargo, las bayas pueden requerir solo entre uno y dos minutos de remojo porque “su alto contenido de agua y su piel fina absorben las soluciones”, indicó. Además, agregó que deben remojarse justo antes de consumirlas, ya que lavarlas y almacenarlas para comerlas más tarde acelera su deterioro.

Si prefieres utilizar vinagre, que a diferencia del bicarbonato puede afectar el sabor, emplea una parte de vinagre blanco doméstico por cada tres o cuatro partes de agua, explicó Gao. Salvo las bayas, la mayoría de las frutas y verduras pueden permanecer en remojo entre cinco y diez minutos. Nuevamente, las bayas solo deben remojarse entre uno y dos minutos.

Después, saca los alimentos del recipiente levantándolos, en lugar de verter el contenido, para dejar la suciedad acumulada en el fondo. Enjuágalos bien con agua fría corriente y sécalos inmediatamente con una toalla limpia para evitar cambios en el sabor y la textura.

Existe información más específica sobre los pesticidas presentes en cada tipo de baya popular entre los niños. Así que, si eres un cuidador preocupado como yo, sigue leyendo.

Consejo para la preparación en la cocina:

  • Todas las frutas y verduras, incluso las orgánicas, deben lavarse antes de pelarlas para evitar que la suciedad y las bacterias se transfieran del cuchillo a la fruta o verdura. Los productos con cáscaras duras deben cepillarse o pelarse antes de consumirse, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

Los datos más recientes de pruebas realizadas por el USDA en 2024 encontraron que las 885 muestras analizadas de moras no orgánicas contenían un promedio de cuatro residuos de pesticidas; una muestra llegó a presentar 14 pesticidas distintos.

La cipermetrina, un insecticida sintético del grupo de los piretroides que la EPA considera un posible carcinógeno para los seres humanos, fue detectada en casi la mitad de todas las muestras. Otro piretroide llamado bifentrina, que según la EPA es seguro dentro de los límites habituales de uso, apareció en el 30 % de las muestras de moras. No obstante, la bifentrina es un pesticida PFAS, conocidos como “químicos eternos”, lo que añade otro conjunto de preocupaciones para la salud.

Fabricados desde la década de 1940 para hacer que los productos sean antiadherentes, resistentes a las manchas y repelentes al agua, los PFAS tradicionales han sido vinculados al cáncer, la obesidad, enfermedades tiroideas, colesterol elevado, disminución de la fertilidad, daño hepático, alteraciones hormonales y afectaciones al sistema inmunitario, según la EPA.

Se sabe que los insecticidas piretroides pueden atravesar la placenta y se han relacionado con trastornos del comportamiento y déficit de atención en niños. La cipermetrina altera las hormonas tiroideas, fundamentales para el desarrollo cerebral.

Las pruebas detectaron malatión en el 14 % de las muestras de moras. Se trata de un pesticida organofosforado que interfiere con el funcionamiento normal del sistema nervioso tanto de los insectos como de las personas. Este pesticida ha sido relacionado con trastornos del neurodesarrollo en seres humanos.

Sin embargo, es posible tomar medidas frente a estos pesticidas. El malatión y los piretroides son sustancias que permanecen en la superficie y responden bien al lavado, explicó Gao.

“Sumergirlas entre 30 y 60 segundos en una solución de bicarbonato de sodio al 1 % —una cucharadita por cada dos tazas de agua fría—, seguido de un enjuague abundante con agua fría y un secado inmediato con una toalla limpia, es el método doméstico adecuado”, señaló.

Lamentablemente, también se encontraron dos sustancias sistémicas altamente tóxicas, metamidofos y acefato, en el 3 % de las muestras de moras. El metamidofos es una potente neurotoxina prohibida en Estados Unidos desde 2009, aunque todavía puede encontrarse en productos importados. La EPA está tomando medidas similares contra el acefato, que se degrada y se convierte en metamidofos durante su descomposición.

Sin embargo, las pruebas del USDA detectaron estos dos compuestos únicamente en moras importadas de México. De acuerdo con Gao, es posible evitar esta exposición comprando moras cultivadas en Estados Unidos o moras orgánicas.

Los arándanos presentan un problema: de los dos residuos más frecuentes, el boscalid (presente en el 46 % de las muestras analizadas por el USDA) y el acetamiprid (detectado en el 36 % de las muestras), ambos son sistémicos y, por lo tanto, son absorbidos por los tejidos de la planta, según Gao.

“Juntos, aparecen en la mayoría de las muestras de arándanos, y el lavado no puede eliminarlos eficazmente”, afirmó. “De los dos, el acetamiprid es el más preocupante desde el punto de vista de la salud humana”.

El acetamiprid es un neonicotinoide desarrollado a partir de la nicotina, que se utilizó como veneno para ratas e insecticida en el siglo XVII. Actúa sobre el sistema nervioso de los insectos, provocando parálisis y muerte. Estudios en animales han mostrado efectos neurotóxicos en las crías.

En 2024, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) pidió reducir en cinco veces los niveles de seguridad aceptables, disminuyendo la ingesta diaria admisible de 0,025 a 0,005 miligramos por kilogramo de peso corporal al día. La EPA considera que el compuesto es seguro bajo los niveles actuales de referencia.

El boscalid es un fungicida que podría alterar el sistema endocrino y que, de acuerdo con la EPA, presenta “evidencia sugestiva de carcinogenicidad, aunque insuficiente para evaluar el potencial cancerígeno en humanos”. La EFSA está revisando nuevamente la condición del boscalid como pesticida autorizado.

Entre los pesticidas de contacto encontrados en los arándanos figuran la cipermetrina (23 % de las muestras), el pesticida PFAS bifentrina (19 %) y dos organofosforados: el fosmet, que afecta al sistema inmunitario, y el malatión, que ha sido vinculado con el cáncer.

Otro neonicotinoide sistémico, el imidacloprid, fue detectado en el 14 % de las muestras. No obstante, los expertos consideran que los niveles actuales de seguridad son adecuados.

Los arándanos deben permanecer en remojo durante más tiempo que las moras, entre uno y dos minutos, debido a que tienen una piel exterior más resistente, explicó Gao. Después, deben enjuagarse bien con agua fría y secarse sobre una toalla limpia.

“Para las familias especialmente preocupadas por la presencia de acetamiprid, las opciones más prácticas son comprar arándanos orgánicos o arándanos silvestres de porte bajo, que generalmente reciben muchas menos aplicaciones de pesticidas que las variedades cultivadas de porte alto”, señaló.

Las pruebas del USDA analizadas por la EWG encontraron un fungicida llamado carbendazim en más del 16 % de las fresas examinadas, y bifentrina, el mismo piretroide PFAS hallado en arándanos y moras, en el 29 % de las muestras.

El carbendazim ha sido prohibido en la Unión Europea debido a preocupaciones relacionadas con toxicidad reproductiva y del desarrollo, y es “uno de los compuestos más preocupantes presentes en las fresas desde la perspectiva de la salud humana”, afirmó Gao. El producto es parcialmente sistémico, por lo que la fracción que permanece en la superficie puede eliminarse mediante lavado, pero la parte absorbida no.

Las fresas también están expuestas a otros fungicidas preocupantes, explicó Gao. Uno de ellos es el boscalid, el fungicida sistémico con potencial de alterar el sistema endocrino que actualmente está siendo reevaluado por la EPA. Otro es el fludioxonil, un pesticida PFAS sistémico que se aplica después de la cosecha para evitar la aparición de moho y hongos. En pruebas de laboratorio, este compuesto ha destruido células humanas y causado daños en el ADN.

“La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria también considera que el fludioxonil es una sustancia que altera el sistema endocrino y que ha causado daños al sistema reproductivo en animales”, dijo previamente a CNN Varun Subramaniam, analista científico de la EWG y coautor del informe.

Una investigación de la EWG publicada en marzo de 2025 encontró los niveles más altos de fludioxonil en los limones, con más de una parte por millón, seguidos por los duraznos, nectarinas, peras, ciruelas, arándanos y albaricoques. Además, según datos del USDA, el fludioxonil estuvo presente en el 90 % de las muestras analizadas de nectarinas, duraznos y ciruelas.

En respuesta, la EPA indicó a CNN en un correo electrónico enviado en marzo que “los fungicidas, como el fludioxonil, ayudan a mantener el suministro de alimentos de Estados Unidos seguro, abundante y asequible. La EPA evalúa cada pesticida nuevo y existente utilizando estándares científicos de primer nivel para garantizar que los productos disponibles en el mercado mantengan seguros y saludables a los estadounidenses y a nuestro suministro de alimentos, sin riesgos irrazonables de daño”.

El bicarbonato de sodio no degrada químicamente el fludioxonil y solo puede desprender la parte que permanece en la superficie de la fresa, explicó Gao. Tampoco recomienda dejar las fresas en remojo. En su lugar, aconseja sumergirlas brevemente entre 30 y 60 segundos en la misma solución de bicarbonato utilizada para otras bayas, enjuagarlas bien con agua fría y secarlas de inmediato.

“Retire la parte verde de la fresa después de lavarla, no antes”, indicó. “Quitar el cáliz primero crea una superficie cortada por la que las soluciones y los residuos disueltos pueden penetrar en la pulpa”.

Cuando se detectan residuos de pesticidas en las frambuesas, suelen pertenecer a las mismas familias químicas que aparecen en otras bayas —piretroides, organofosforados y neonicotinoides—, explicó Gao.

“La diferencia principal está en la frecuencia con la que aparecen, no en la naturaleza de los compuestos: simplemente es menos probable encontrar un determinado residuo”, señaló. “Eso convierte a las frambuesas en una alternativa de menor exposición para los niños que disfrutan de las bayas”.

Las frambuesas deben lavarse con la misma inmersión breve de entre 30 y 60 segundos en la solución de bicarbonato de sodio, seguida de un enjuague sencillo con agua fría y un secado cuidadoso con una toalla limpia.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN-Spanish

Jump to comments ↓

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

ABC 17 News is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.