Nuevas imágenes muestran las secuelas del choque de una nave de la NASA contra un asteroide
Por Ashley Strickland, CNN
En 2022, una nave espacial de la NASA se estrelló intencionalmente contra el pequeño asteroide Dimorphos durante una prueba de defensa planetaria. El objetivo era evaluar si la humanidad podía proteger a la Tierra de amenazas cósmicas, como las rocas espaciales. Nuevas observaciones ahora revelan que la prueba de defensa planetaria fue un éxito, alterando tanto la órbita de Dimorphos como la de un asteroide más grande, Didymos.
Dimorphos y Didymos son un par binario, lo que significa que los asteroides orbitan uno alrededor del otro mientras giran alrededor del sol —y un cambio medible en uno afectará al otro.
Los nuevos datos muestran que el tiempo requerido para que Didymos y Dimorphos completen una órbita solar, que toma aproximadamente 770 días, disminuyó permanentemente en menos de un segundo después de la Prueba de Redirección de Doble Asteroide, o DART, según un estudio que se publicó el viernes en la revista Science Advances.
“El cambio en la velocidad orbital del sistema binario fue de aproximadamente 11.7 micrones por segundo, o 1.7 pulgadas por hora”, dijo el autor principal del estudio, el Dr. Rahil Makadia, un científico de defensa planetaria que trabajó en el equipo de DART y recientemente completó su doctorado en ingeniería aeroespacial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, en un comunicado. “Con el tiempo, un cambio tan pequeño en el movimiento de un asteroide puede marcar la diferencia entre que un objeto peligroso golpee o no nuestro planeta”.
La misión DART marca la primera vez que un objeto creado por humanos ha alterado la trayectoria de un cuerpo celeste mientras orbita el sol, según los autores del estudio —y si se descubre en el futuro que un asteroide está en rumbo de colisión con la Tierra, puede que no sea la última vez.
Aunque Didymos y Dimorphos nunca han representado un riesgo para la Tierra, el sistema binario proporcionó a la NASA el escenario perfecto para evaluar qué tan eficazmente una nave espacial podría ser utilizada como herramienta de desvío.
Pero para medir el éxito de la prueba, los investigadores necesitaban medir los cambios en Dimorphos y Didymos tras el impacto.
Didymos tiene forma de trompo giratorio y se cree que es un asteroide tipo montón de escombros —esencialmente, una colección de polvo y rocas mantenidos juntos por la gravedad. Dimorphos, también un montón de escombros, probablemente se formó a partir de desechos que se agruparon después de ser desprendidos por Didymos.
Cuando DART se estrelló contra Dimorphos, una enorme nube de escombros fue liberada al espacio, estimada en 16 millones de kilogramos. Aunque la roca espacial de 170 metros de ancho solo perdió el 0,5 % de su masa, los escombros liberados fueron 30.000 veces mayores que la masa de la nave espacial, según investigaciones anteriores.
Los científicos determinaron que la fuerza de los escombros expulsados del asteroide en realidad causó más impacto que la propia nave al estrellarse contra la roca espacial. El impulso adicional ayudó a reducir el tiempo que toma a la pareja de asteroides orbitar el sol.
Investigaciones previas han mostrado que la órbita de 12 horas de Dimorphos alrededor de Didymos disminuyó en 33 minutos.
El nuevo estudio resalta que la enorme cantidad de material expulsado del sistema de asteroides también aumentó la velocidad con la que ambas rocas espaciales orbitan el sol, reduciendo el tiempo total de órbita en 0,15 segundos.
Para medir este cambio en la órbita, los astrónomos se apoyaron en observaciones desde la Tierra de Didymos, así como en datos de cuando el asteroide pasó directamente frente a estrellas. Conocidos como ocultaciones estelares, estos movimientos permiten a los científicos medir la posición directa, velocidad y forma de un asteroide.
Pero detectar cuándo una estrella parpadea por una fracción de segundo al pasar un asteroide frente a ella desde nuestra perspectiva en la Tierra es increíblemente complicado. Los hallazgos del estudio dependieron de 22 ocultaciones estelares tomadas entre octubre de 2022 y marzo de 2025 por astrónomos voluntarios de todo el mundo.
“Cuando se combinaron con años de observaciones terrestres existentes, estas observaciones de ocultaciones estelares se volvieron clave para ayudarnos a calcular cómo DART había cambiado la órbita de Didymos”, dijo Steve Chesley, codirector del estudio y científico sénior de investigación en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, en un comunicado. “Este trabajo depende mucho del clima y a menudo requiere viajar a regiones remotas sin garantía de éxito. Este resultado no habría sido posible sin la dedicación de docenas de observadores voluntarios de ocultaciones en todo el mundo”.
Patrick Michel, investigador principal de la misión de seguimiento Hera de la Agencia Espacial Europea, que se lanzó en 2024 y sobrevolará las secuelas de la colisión de DART, se sorprendió de que incluso pudiera medirse una diferencia tan pequeña en las órbitas de ambos asteroides.
“Sabíamos que podía ocurrir un cambio tan diminuto, lo que no representa ningún riesgo para la Tierra, pero medirlo realmente fue otro desafío que el equipo abordó extremadamente bien”, escribió Michel en un correo electrónico. “Para hacerlo se requiere una coordinación internacional bien organizada porque es necesario cronometrar con precisión los parpadeos causados por el paso de un asteroide frente a una estrella, tal como lo ven diferentes observadores a lo largo del planeta. Si esto se hace correctamente, como en este estudio, entonces es posible realizar mediciones con una precisión increíble”.
Se compartirán más observaciones y mediciones acerca del efecto de DART en las rocas espaciales una vez que Hera llegue a la órbita del sistema de asteroides más adelante este año. Hera capturará y compartirá las primeras imágenes nuevas de Dimorphos este otoño, dijo Michel.
Mientras tanto, la misión Near-Earth Object Surveyor de la NASA, actualmente en desarrollo, podría detectar asteroides oscuros y peligrosos que han permanecido casi invisibles para los observatorios terrestres.
Identificar asteroides potencialmente peligrosos y comprender cómo un pequeño cambio en la órbita puede provocar una desviación significativa va de la mano con la forma en que las agencias espaciales prevén proteger la Tierra.
“La increíble precisión de las mediciones del equipo vuelve a validar el impacto cinético como técnica para defender la Tierra de los peligros de los asteroides y muestra cómo se podría desviar un asteroide binario impactando solo en uno de los dos”, afirmó Thomas Statler, científico jefe de cuerpos pequeños del sistema solar de la NASA, en un comunicado. Él no participó en el estudio.
Si se encuentra un asteroide que supone un riesgo para nuestro mundo con tiempo suficiente para desviarlo, se podría enviar un impactador cinético como el DART para empujar la roca espacial, o su compañera, hacia una órbita más benigna que no colisione con la Tierra.
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