Destituyen de su cargo a magnate de Dubái tras revelarse que intercambiaba correos con contenido sexual explícito con Epstein
Por Sana Noor Haq, CNN
Un magnate de Emiratos Árabes Unidos cuya estrecha amistad con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein quedó al descubierto en la más reciente publicación de archivos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) ha sido sustituido en su cargo como jefe de uno de los mayores operadores portuarios del mundo.
Sultan Ahmed Bin Sulayem se convirtió en una poderosa figura del comercio mundial como expresidente y director ejecutivo de DP World de Dubái, que tiene presencia en más de 80 países, durante las últimas tres décadas.
Sin mencionar a Bin Sulayem por su nombre, la Oficina de Medios del Gobierno de Dubái anunció el viernes que DP World designó a un nuevo presidente y director ejecutivo del grupo, cargos que anteriormente ocupaba Bin Sulayem. DP World confirmó los nuevos nombramientos a CNN.
Epstein describía afectuosamente a Bin Sulayem, cuyo nombre aparece miles de veces en la más reciente tanda de documentos, como “divertido”, “educado”, “un maestro” y un “mejor y confiable amigo”.
Los mensajes entre Epstein y Bin Sulayem revelan una amistad íntima y duradera, repleta de descripciones misóginas de mujeres y niñas, material sexualmente explícito, propuestas de negocios y una referencia a un supuesto video de tortura que ha sido objeto de escrutinio en el Congreso de los Estados Unidos.
El martes, el DOJ retiró la edición de más nombres en los documentos, destacando a seis hombres, entre ellos Bin Sulayem. Que un nombre aparezca en los archivos no constituye por sí solo prueba de conducta indebida, y Bin Sulayem no ha sido acusado por las autoridades de ningún delito ni enfrenta cargos relacionados con el fallecido Epstein.
Su comunicación se extendió por al menos una década, incluso después de septiembre de 2009, cuando Epstein salió de prisión tras declararse culpable de cargos de prostitución infantil. Epstein murió en 2019 mientras esperaba juicio por cargos adicionales de abuso sexual de menores y por dirigir una red de tráfico sexual. Se había declarado inocente.
Figura prominente del mundo empresarial emiratí, Bin Sulayem aparece con frecuencia junto al gobernante de Dubái y ha sido fotografiado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Asistió al Foro Económico Mundial en Davos en enero, participó en el evento en vivo Global Perspectives de CNN International en noviembre pasado y estuvo presente en ceremonias de premiación del prestigioso torneo de golf DP World Tour Championship en Dubái.
Al menos dos empresas —una plataforma de inversión británica y el segundo mayor fondo de pensiones de Canadá— supuestamente suspendieron futuros acuerdos con DP World tras la más reciente publicación de documentos. La entidad con sede en Quebec La Caisse dijo a CNN que espera que DP World “aclare la situación y tome las medidas necesarias”.
El perfil público y pulido de Bin Sulayem se asemeja al de numerosos hombres influyentes cuya aparición en los archivos de Epstein revela cómo el financiero se presentaba como un hábil articulador de redes, aprovechando sus vínculos con empresarios adinerados, emprendedores tecnológicos, políticos y académicos para conectar a la élite global.
Bin Sulayem no es un nombre ampliamente conocido en Estados Unidos. Pero un memorando recientemente publicado lo ha colocado en el centro de atención en Washington.
En 2009, Epstein escribió un breve correo electrónico a un destinatario cuyo nombre el DOJ había ocultado inicialmente. “¿Dónde estás? ¿Estás bien? Me encantó el video de tortura”, escribió entonces.
El congresista republicano estadounidense Thomas Massie, de Kentucky, quien tuvo acceso por parte del DOJ a la versión sin editar, dijo esta semana en redes sociales que el destinatario era “un sultán”. Más tarde, el vicesecretario de Justicia de Estados Unidos, Todd Blanche, señaló que el nombre del destinatario aparecía en otro archivo sin censura y lo vinculó con un correo de Bin Sulayem.
No está claro a qué “video de tortura” se refería Epstein en el correo que Blanche vinculó. DP World declinó hacer comentarios al respecto cuando CNN se comunicó con la empresa antes de que Bin Sulayem fuera reemplazado en su cargo. CNN intentó llamar varias veces esta semana a un número asociado a Bin Sulayem.
Según la nueva serie de documentos publicados, Epstein y Bin Sulayem intercambiaron contactos regionales y discutieron visitas a la isla caribeña de Epstein, donde las víctimas testificaron repetidamente que Epstein abusó sexualmente de ellas.
Bin Sulayem informó a Epstein sobre reuniones con líderes mundiales, entre ellos el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el ex primer ministro británico David Cameron, a principios de septiembre de 2015, según los archivos.
Epstein también ofreció consejos a Bin Sulayem sobre cómo acercarse al Gobierno del Reino Unido para asegurar financiamiento para un gran proyecto de DP World en Londres. En septiembre de 2009, Bin Sulayem reenvió a Epstein una carta dirigida a Peter Mandelson, entonces secretario de Estado británico de Negocios, Innovación y Habilidades, solicitando garantías de préstamo.
Epstein respondió al borrador de la propuesta de Bin Sulayem con algunas sugerencias de modificación. Dos años más tarde, cuando Bin Sulayem le envió un comunicado de prensa anunciando la construcción del proyecto, Epstein escribió: “Estoy orgulloso de ti”.
Mandelson, quien posteriormente fue embajador del Reino Unido en Estados Unidos, es ahora objeto de una investigación policial británica por sus vínculos con Epstein. Anteriormente dijo que fue “un error creerle (a Epstein) tras su condena y continuar mi relación con él después”.
CNN intentó comunicarse esta semana con Mandelson para obtener comentarios.
Los correos también muestran intentos de intermediar relaciones entre funcionarios de Emiratos Árabes Unidos e Israel varios años antes de que Abu Dabi normalizara relaciones con Israel bajo los Acuerdos de Abraham, auspiciados por Estados Unidos en 2020. Epstein habría iniciado contactos entre Bin Sulayem y el entonces ministro de Defensa de Israel Ehud Barak desde al menos 2012.
Barak reconoció previamente su relación personal con Epstein, pero ha dicho que nunca presenció ni participó en conductas inapropiadas.
El 22 de marzo de 2012, Epstein dijo a Bin Sulayem que estaba en Berlín “con el ministro de Defensa israelí” y agregó: “Le he hablado de ti y del jeque Mohamed. Le gustaría reunirse con ambos”.
En junio de 2013, Epstein dijo a Barak, quien ya no estaba en el Gobierno: “Mi amigo sultan bin sulaiman está en San Petersburgo, creo que deberían reunirse, es la mano derecha de Maktoum”, aparentemente en referencia al jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum, primer ministro de Emiratos Árabes Unidos y gobernante de Dubái. En ese momento, los líderes mundiales se reunían en un foro económico ruso en San Petersburgo.
Un mes después, Epstein pareció presentar a DP World, de Bin Sulayem, como un posible candidato para comprar puertos israelíes en medio de una campaña de privatización. Envió a Barak una noticia de Fox News sobre la convocatoria de licitaciones internacionales por parte de Israel y le preguntó: “¿Es esto algo para el sultán?”. Barak respondió: “Probablemente una vez (y SI) empecemos a profundizar en un proceso de paz sincero”, en la cadena de correos electrónicos del 4 de julio de 2013, y añadió: “Tenemos que pensar más detenidamente en cómo aprovechar este contacto”.
Dos veranos después, Bin Sulayem le pidió a Epstein: “¿Podrías organizarme una reunión con Ehud?”. Epstein le pasó la petición a Barak, quien respondió: “Sí, claro”, y le pidió que le diera su número de teléfono y su información de contacto.
Ese puente diplomático se extendió hasta la Casa Blanca.
El 6 de enero de 2017, Bin Sulayem preguntó a Epstein si debía “aceptar” una invitación a la primera investidura presidencial de Donald Trump. “¿Crees que será posible estrecharle la mano (sic) a Trump?”, preguntó. Epstein, que no asistió a la toma de posesión, respondió que era “poco probable”.
Un año después, Bin Sulayem solicitó reunirse con el exestratega de Trump, Steve Bannon, durante un posible viaje a los Emiratos Árabes Unidos en mayo de 2018. “Organizaré tu recogida”, le dijo el empresario emiratí a Bannon, detallándole un recorrido aéreo por Dubái y discutiendo futuras “reuniones en Washington”. Epstein, que figura en copia en esos correos electrónicos, dijo a Bannon que “se divertiría” con Sulayem.
Epstein compartió con Bin Sulayem sus ideas sobre cómo debía organizar la visita de Bannon. “Muéstrale la magnitud de lo que has hecho”, le dijo.
Los archivos también parecen mostrar cómo Bin Sulayem compartió relatos sexuales detallados y fotos explícitas con Epstein, incluso a mediados de agosto de 2015, cuando aparentemente envió enlaces a sitios pornográficos durante un viaje a Santa Fe con su “esposa, tres hijos y una niñera”, según la correspondencia.
El 13 de junio de 2013, Bin Sulayem escribió que iba a “probar una rusa 100 % femenina” en su yate. Dos años después habló sobre una “chica” que conocía de una universidad estadounidense en Dubái. “El mejor sexo que he tenido, un cuerpo increíble”, dijo Bin Sulayem.
Más correspondencia muestra a Bin Sulayem y Epstein objetivizando a las mujeres y criticando su aspecto físico.
Bin Sulayem también pareció facilitar capacitación para la “masajista personal” de Epstein, identificada como ciudadana rusa, para que trabajara en un complejo hotelero en Antalya, Turquía, “para que adquiera mejor experiencia”, en junio de 2017.
No está claro si las personas fueron enviadas a Antalya.
Las víctimas del abuso de Epstein han relatado repetidamente en sus testimonios que fueron obligadas a realizar masajes y actos sexuales con él.
Otros correos indican que Epstein se presentaba como intermediario de información, compartiendo detalles íntimos sobre la vida privada de sus contactos para fortalecer relaciones.
En una correspondencia de agosto de 2013, Epstein le dijo al empresario japonés Joichi Ito que Bin Sulayem “habla un inglés perfecto”, “no consume alcohol en público” y “reza cinco veces al día”. En el mismo hilo, Epstein dijo que el magnate de Dubái “tiene muchas conexiones del tipo viagra (sic)”.
Mientras discutían una posible reunión con Bin Sulayem, Ito dijo: “Supongo que debería reunirme con él a solas y no con mi pequeña compañera punk, ¿verdad?”.
Ito, que dimitió como director del MIT Media Lab en 2019 después de que se hicieran públicas sus relaciones financieras con Epstein, había declarado anteriormente que “nunca participó, nunca oyó hablar (a Epstein) y nunca vio ninguna prueba de los horribles actos de los que se le acusaba”. Añadió que estaba “profundamente arrepentido ante las víctimas” por “haber introducido a una persona así en nuestra red”.
CNN se ha puesto en contacto con el Instituto Tecnológico de Chiba en Japón, donde Ito es presidente, para solicitar sus comentarios.
Apenas un mes después, Epstein le dijo a Bin Sulayem en otro memorándum: “Joi es la persona más conectada con el mundo tecnológico en Estados Unidos. Dirige el MIT Media Lab, es uno de los nuestros”.
Bin Sulayem respondió: “Espero conocerlo, lo atenderé bien”.
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CNN contó con la colaboración de Hira Humayun en este artículo.