El drama de David y Victoria Beckham: por qué su crisis familiar conecta con la generación que no teme romper lazos
Por Lisa Respers France, CNN
Durante unas horas esta semana, pareció que el mundo y todos sus problemas se detuvieron con un solo tema dominando internet: Brooklyn Peltz Beckham.
La gente siguió cada detalle después de que el hijo mayor de David y Victoria Beckham publicara seis historias en Instagram acusando a sus famosos padres de filtrar historias sobre él a los medios, mostrar “relaciones no auténticas” en redes sociales e intentar arruinar su boda con su esposa, Nicola Peltz.
Peltz Beckham inició su declaración con una frase contundente: “No quiero reconciliarme con mi familia”.
Con eso, aunque él mismo no usó el término, Peltz Beckham se sumó al debate que sacude a la Generación Z y a sus padres de la Generación X y los boomers: cortar lazos, es decir, alejarse de familiares considerados demasiado tóxicos o incapaces de cambiar.
En conversaciones privadas y muy públicamente en TikTok, la idea de cortar lazos se debate desde todos los ángulos. Por un lado, quienes deciden romper vínculos, muchas veces celebrados por sus pares por priorizarse a sí mismos sobre la situación que llevó a la ruptura. Por el otro, los padres apartados por sus hijos, algunos expresando confusión y otros encontrando su propio espacio en redes para contar su versión.
Karl Pillemer, profesor de desarrollo humano en Cornell y autor del libro “Fault Lines: Fractured Families and How to Mend Them”, dijo a CNN que, aunque hay mayor conciencia sobre hijos adultos que cortan lazos, en parte gracias a las redes sociales, no hay datos concretos que demuestren un aumento.
En 2020, Pillemer dijo al Cornell Chronicle que “encontró que el 27 % de los estadounidenses mayores de 18 años habían cortado contacto con un familiar, la mayoría de los cuales reportó sentirse mal por esa ruptura”.
Lo que ahora observa es que los jóvenes, incluida la Gen Z, reciben más apoyo en las redes sociales cuando deciden romper con sus familias, incluso cuando sus padres luchan por entender el lenguaje que sus hijos usan para expresar por qué sucede esto, como “gaslighting” y “paternidad narcisista”.
“Por un lado, hay un estímulo en redes sociales que se ha vuelto más aceptable”, dijo Pillemer. “Dos, existe una especie de desconexión entre lo que algunos jóvenes parecen esperar de la relación padre-hijo y lo muy diferente que es del entendimiento que sus padres tenían de lo que estaban haciendo”.
Ya no es necesario, dijo, que los hijos adultos permanezcan conectados a su familia porque “la sangre es más espesa que el agua”, ya que la nueva generación siente “menos la obligación de quedarse en una relación que no les resulta satisfactoria, pase lo que pase”.
En el caso de los Beckham, el académico dijo que le recordaba a una conversación que tuvo en un episodio del podcast “Sibling Rivalry”, conducido por los hermanos famosos Kate Hudson y Oliver Hudson, sobre negociar relaciones familiares a través de las redes sociales.
“Yo diría que esta no es una buena forma de manejar distanciamientos”, dijo. “Se traza una línea increíblemente fuerte en la arena cuando se expone toda la relación. Y luego es muy difícil, porque esas cosas viven para siempre”.
Otra parte del atractivo del escándalo Beckham es el vistazo detrás de cámaras que ofrece a una poderosa familia de celebridades.
Desde el momento de amor a primera vista en que el futbolista David Beckham conoció a la entonces cantante de las Spice Girls, Victoria Adams, durante un partido de fútbol en 1997, la pareja parecía estar viviendo un cuento de hadas.
Su primogénito fue una parte integral de su historia de amor.
Nombrado así por el distrito de Nueva York, donde sus padres se enteraron de que lo esperaban, él fue el pajecito de cuatro meses en su boda de 1999 en el castillo de Luttrellstown en Dublín, Irlanda.
A medida que fue creciendo, Brooklyn Peltz Beckham parecía esforzarse mucho por encontrar su lugar.
Ha sido barista, modelo, fotógrafo y un chef aspirante con su propia línea de salsas picantes. El hijo de celebridades parecía estar buscando su sitio en un mundo que era consciente de su existencia desde su nacimiento.
Tocó el tema en “What I See”, un libro de sus fotografías publicado en 2017, cuando tenía 18 años.
“No creo que estar en el ojo público me haya afectado demasiado. Simplemente, estoy acostumbrado”, dijo supuestamente en ese momento. “Obviamente, como adolescente, tengo que ser más consciente de que alguien podría estar tomándome fotos sin que me dé cuenta”.
Su padre también abordó el tema en una docuserie de Netflix de 2023, “Beckham”, llegando a emocionarse en un momento al hablar de sus cuatro hijos.
“Hemos tratado de darles a nuestros hijos la crianza más normal posible”, dijo David Beckham. “Pero tienes un papá que fue capitán de Inglaterra y una mamá que fue Posh Spice”.
La familia también incluye a los hijos Romeo y Cruz y a la hija Harper.
“Y podrían ser unos pequeños mocosos, y no lo son”, añadió. “Y por eso digo que estoy muy orgulloso de mis hijos”.
Esa percepción pública cambió esta semana cuando Peltz Beckham recurrió a Instagram, criticando las “publicaciones performativas en redes sociales” de sus padres y diciendo que la fachada “ha sido una constante en la vida en la que nací”.
CNN ha contactado a los representantes de los Beckham para obtener comentarios.
La disputa familiar de los Beckham previamente existía solo en las páginas de los tabloides y en las redes sociales, donde había historias de tensiones entre los Beckham y su hijo mayor y su esposa.
Los rumores comenzaron poco después de que Beckham, de 26 años, se casara con Peltz, de 31, en una ceremonia en Palm Beach en abril de 2022, en la cual la novia usó un vestido de Valentino Couture, no un vestido diseñado por su futura suegra, una magnate de la moda.
Hubo tantos chismes que la nueva integrante de la familia Beckham concedió una entrevista a The Sunday Times en octubre de 2022, negando que estuviera en desacuerdo con sus suegros.
“No sé por qué dicen disputa”, dijo al periódico. “Quiero decir, ¿quizá interpretaron algo? ¿Y ahora lo llaman disputa? ¡Ninguna familia es perfecta!”
Brooklyn Peltz Beckham reveló cuán lejos estaba de la perfección al publicar esta semana una serie de acusaciones contra su familia.
“Me estoy defendiendo por primera vez en mi vida”, escribió Peltz Beckham.
Fue una acción directa de un joven que muchos creen que ha tenido una vida fácil desde el principio.
Pero es precisamente esa percepción de haber vivido la “buena vida” la que ayudó a captar el interés del público, que recibió un claro recordatorio de que, incluso bajo los reflectores, una división familiar puede seguir siendo devastadora.
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