Por qué el horario de verano permanente podría convertir las mañanas escolares en un peligro mortal para los niños
Por Faye Chiu, CNN
¿Estás listo para el cambio de hora? El horario de verano (Daylight Saving Time) termina este domingo, día en el que la mayoría de los estadounidenses atrasarán sus relojes una hora.
Muchas personas preferirían poder dejar de cambiar los relojes y, de hecho, existe legislación para hacer permanente el horario de verano. Sin embargo, un nuevo estudio sugiere que esto podría tener graves consecuencias para la seguridad de los niños.
La investigación, publicada el jueves en la revista científica Current Biology, analiza cómo un horario de verano permanente podría afectar a los niños que van a la escuela. Científicos de la Universidad de Washington examinaron los horarios de inicio de clases en más de 16.000 escuelas distribuidas en 14 estados, lo que abarca a aproximadamente 8.6 millones de niños.
Para comprender mejor estos hallazgos y saber cómo pueden las familias afrontar el próximo cambio de hora hablé con la Dra. Leana Wen, experta en bienestar de CNN. La Dra. Wen es médica de urgencias y profesora clínica asociada en la Universidad George Washington. Anteriormente se desempeñó como comisionada de salud de Baltimore y es madre de dos hijos pequeños.
CNN: ¿Podrías explicar qué sucede cuando termina el horario de verano el 1 de noviembre? ¿Por qué cambiamos los relojes dos veces al año?
Dra. Leana Wen: El domingo a las 2 a.m., los relojes se atrasarán una hora, volviendo a la 1 a.m. Esto significa que, según nuestros relojes, tanto el amanecer como el atardecer ocurrirán una hora antes. En la práctica, el resultado es que habrá más luz natural por la mañana, pero oscurecerá más temprano por la tarde.
El horario de verano se adoptó con el fin de desplazar más luz natural hacia las horas de la tarde durante los meses más cálidos. En Estados Unidos actualmente comienza el segundo domingo de marzo y termina el primer domingo de noviembre.
Los cambios de hora que ocurren dos veces al año son polémicos, ya que alteran los ciclos de sueño y las rutinas diarias de las personas. La transición de primavera es especialmente difícil, pues se pierde una hora de sueño. La transición de otoño nos brinda una hora adicional, pero aun así puede alterar el sueño, sobre todo en el caso de los niños pequeños que ya tienen establecidas sus rutinas para irse a dormir y despertarse.
CNN: Ha habido propuestas para hacer permanente el horario de verano. ¿Por qué algunas personas apoyan este cambio?
Wen: El argumento principal es que las personas ya no tendrían que cambiar sus relojes dos veces al año. Quienes lo apoyan también valoran contar con más luz natural durante la tarde a lo largo de todo el año. Como resultado, las personas que terminan su jornada laboral o escolar al final de la tarde dispondrían de más luz natural para realizar ejercicio al aire libre o actividades recreativas. Contar con más luz natural durante la tarde podría beneficiar a algunos negocios y, tal vez, reducir ciertos accidentes de tráfico.
La Ley de Protección de la Luz Solar, aprobada por la Cámara de Representantes de EE.UU. en julio, propone establecer el horario de verano de forma permanente en todo el país. De entrar en vigor, los estadounidenses mantendrían sus relojes en el horario de verano durante todo el invierno. Esto supondría una hora adicional de luz natural al atardecer, pero, a su vez, el amanecer se produciría una hora más tarde durante los meses invernales.
No todo el mundo respalda este cambio. Algunos de los que abogan por eliminar los cambios de hora prefieren establecer el horario estándar de forma permanente, lo que mantendría el horario de invierno durante todo el año y pondría fin a la transición al horario de verano.
CNN: ¿Qué reveló este nuevo estudio sobre los posibles riesgos para los niños que se desplazan a la escuela?
Wen: El equipo calculó cuántas mañanas escolares los niños tendrían que salir de casa antes del amanecer bajo tres escenarios: el horario estándar permanente, el sistema actual de cambiar los relojes dos veces al año y el horario de verano permanente.
Los autores del estudio estimaron que, en comparación con el sistema actual, el horario de verano permanente supondría aproximadamente 356 millones de desplazamientos escolares adicionales realizados antes del amanecer cada año en esos 14 estados. Al ampliar el análisis a todo el país, los investigadores estimaron que se producirían más de 2.000 millones de desplazamientos escolares adicionales en condiciones de oscuridad cada año.
Posteriormente, los investigadores analizaron si desplazarse en la oscuridad podría conllevar riesgos adicionales para la seguridad. El equipo analizó los accidentes de tráfico mortales ocurridos a nivel nacional entre 2015 y 2024, centrándose en más de 10.000 siniestros con resultado de muerte registrados durante las mañanas del periodo escolar, entre las 7:00 y las 8:30 a. m.
Los investigadores descubrieron que, en los accidentes ocurridos antes del amanecer, la probabilidad de que se viera involucrado un peatón era un 77% mayor que en los accidentes registrados después del amanecer. Al centrarse específicamente en menores de entre 5 y 18 años, la probabilidad de que un peatón se viera implicado era más del doble durante las mañanas oscuras, lo que sugiere que los estudiantes podrían enfrentarse a mayores riesgos si el horario de verano se estableciera de forma permanente.
Estados Unidos adoptó brevemente el horario de verano permanente durante la crisis energética de 1974, pero dio marcha atrás pocos meses después, debido en parte a la preocupación por los menores que debían desplazarse a la escuela cuando está oscuro.
CNN: ¿Por qué los niños son especialmente vulnerables a los accidentes de tráfico durante las mañanas oscuras?
Wen: La visibilidad es un factor determinante. A los conductores les resulta más difícil ver a los peatones en la oscuridad, sobre todo a los niños, quienes suelen ser más pequeños y menos visibles. Los niños que cruzan calles para ir a la escuela o a la parada del autobús pueden estar expuestos a un mayor riesgo.
Además, los niños más pequeños aún están desarrollando la capacidad de calcular la velocidad y la distancia de los vehículos. Su comportamiento al cruzar la calle puede ser menos predecible. Por su parte, los adolescentes que conducen para ir a la escuela también enfrentan riesgos derivados de su limitada experiencia al volante.
A pesar de la relevancia de estos hallazgos, los responsables de formular políticas deben tener en cuenta que este estudio no fue un experimento en el que los investigadores modificaran los horarios oficiales para medir los accidentes resultantes. En su lugar, utilizaron los horarios escolares vigentes, cálculos sobre la hora del amanecer y registros históricos de accidentes para estimar los posibles efectos. Asimismo, la estimación a nivel nacional se basó en una hora de inicio escolar hipotética de las 8:00 a.m., lo cual no ocurre en todas partes. De hecho, en muchos centros educativos las clases comienzan más tarde.
Considero que, aun así, los resultados señalan un motivo de preocupación legítimo en cuanto a la seguridad. Además, como señalaron los investigadores, los niños de familias con menores ingresos podrían verse afectados de manera desproporcionada, ya que algunos deben desplazarse temprano para participar en programas de desayuno escolar y, con mayor frecuencia, dependen de ir a pie o utilizar el transporte público.
CNN: ¿Cuáles son los argumentos a favor y en contra de hacer permanente el horario de verano? ¿Sería el horario estándar permanente una mejor alternativa?
Un horario de verano permanente ofrecería más luz natural durante la tarde, algo que muchas personas valoran. Algunas investigaciones sugieren, incluso, que podría reducir las colisiones de vehículos con ciervos. Por otro lado, un horario estándar permanente preservaría más luz natural durante la mañana, momento en el que los niños y las personas que se desplazan a sus centros de estudio o trabajo están en camino.
Diversas organizaciones médicas, incluidos especialistas en medicina del sueño, se inclinan por un horario estándar permanente, ya que este alinea mejor nuestros horarios con nuestros relojes biológicos naturales, conocidos como ritmos circadianos. Estos relojes internos regulan el sueño, el estado de alerta y otras funciones fisiológicas. La luz solar matutina ayuda a sincronizarlos y envía una señal al cerebro de que es hora de estar despierto.
Por supuesto, ninguna de estas propuestas “protege” la luz solar ni añade más horas de luz al día. La cuestión para quienes toman las decisiones es en qué momento del día se dispone de esa luz y cómo lograr el mejor equilibrio entre los beneficios de la luz matutina y la luz vespertina.
CNN: Por otro lado, pronto volveremos a cambiar la hora. ¿Cómo pueden los padres y tutores preparar a sus hijos y prepararse a sí mismos durante los días previos al cambio de hora?
Wen: Para quienes tienen hijos pequeños, o para aquellos que han tenido dificultades con los cambios de hora en el pasado, recomiendo realizar pequeños ajustes varios días antes de la transición.
Dado que los relojes se atrasan, un niño que normalmente se acuesta a las 8 p.m. sentirá que es hora de dormir a las 7 p.m. después del cambio. Los padres pueden retrasar gradualmente la hora de acostarse unos 15 minutos cada día durante los cuatro días previos al 1 de noviembre. Retrasar también las comidas, la hora del baño y otras rutinas nocturnas puede ayudar a facilitar este ajuste.
Intenten mantener una hora constante para despertarse y asegúrense de que los niños reciban luz natural a primera hora de la mañana. Realizar actividades al aire libre, tanto por la mañana como a lo largo del día, favorece un sueño saludable. Por la noche, sigan una rutina predecible para ir bajando el ritmo y eviten el uso de pantallas antes de dormir.
Los adultos pueden aplicar estrategias similares. Es posible que algunos sientan sueño más temprano por la noche o que se despierten antes de lo previsto. Otros podrían experimentar un bajón de energía por la tarde, ya que oscurece más pronto. Recomiendo dar un paseo al aire libre durante las horas de luz, hacer ejercicio con regularidad y evitar el consumo de cafeína al final del día.
Las familias también deben prepararse para el hecho de que anochecerá más temprano. Los niños que regresan a casa de la escuela caminando o en bicicleta, o que participan en actividades vespertinas, podrían encontrarse en la oscuridad antes de lo habitual. Es importante que utilicen ropa con elementos reflectantes, coloquen luces en sus bicicletas, crucen por los lugares señalizados y, preferiblemente, se desplacen acompañados por un adulto o un grupo de amigos para mejorar su visibilidad y seguridad.
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