Virginia aprobará un mapa que les permitirá a los demócratas obtener cuatro escaños más en la Cámara, proyecta CNN
Por Fredreka Schouten, CNN
Los votantes de Virginia aprobarán un mapa que da a los demócratas la oportunidad de ganar hasta cuatro escaños en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, proyecta CNN, en lo que representa un gran impulso al trabajo del partido por ganar el control de la Cámara en las elecciones intermedias.
El mapa que está previsto que entre en vigor representa uno de los cambios de circunscripciones electorales más extremos del ciclo electoral de 2026, que termina por otorgarles a los demócratas una ventaja electoral en 10 de los 11 distritos de la Cámara en el estado. Actualmente, los demócratas controlan seis de esos escaños.
El referéndum del martes produjo una campaña de varios millones de dólares para persuadir a los habitantes de Virginia de modificar la constitución estatal a fin de permitir temporalmente que las líneas trazadas por la legislatura estatal controlada por los demócratas rijan la elección de este otoño, en 2028 y en 2030.
Los partidarios del mapa, encabezados por figuras nacionales como el expresidente Barack Obama y el líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, presentaron el cambio como necesario para servir de contrapeso al presidente Donald Trump y a las políticas republicanas durante sus últimos dos años en la Casa Blanca. Trump inició la actual batalla de redistribución de distritos el año pasado, cuando presionó a los republicanos de Texas para que redibujaran sus mapas en beneficio del Partido Republicano.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, y varios exfuncionarios republicanos de Virginia, incluido el exgobernador Glenn Youngkin, hicieron campaña contra las acciones de redistribución de distritos de los demócratas en el estado, mientras los republicanos trabajaban arduamente con el objetivo de movilizar a los conservadores en las zonas rurales para oponerse al mapa. Trump se conectó a una llamada el lunes por la noche para movilizar a los opositores y publicó el martes por la mañana en su red social: “VIRGINIA, ¡VOTA ‘NO’ PARA SALVAR A TU PAÍS!”
Virginia es el estado más reciente en involucrarse en la inusual práctica de la redistribución de distritos, mientras ambos partidos políticos buscan ventaja de cara a las elecciones de noviembre para el Congreso. Los republicanos tienen una mayoría ínfima en la Cámara y enfrentan los vientos en contra de la historia: en general, el partido del presidente suele perder terreno en el Congreso en las elecciones de mitad de mandato.
Con la victoria del martes, los demócratas han redibujado 10 escaños a nivel nacional a su favor desde que Texas dio inicio a la redistribución de distritos a mitad de década, en comparación con los nueve de los republicanos.
Los defensores del mapa gastaron más de US$ 56,4 millones en publicidad hasta la mañana del martes —más del doble de los US$ 24,6 millones invertidos por grupos opuestos al mapa—, según AdImpact, que rastrea la publicidad política.
En un mensaje en video en los últimos días de la campaña, se ve a Obama diciendo que el nuevo mapa ayudará a “hacer retroceder a los republicanos que intentan darse a sí mismos una ventaja injusta en las elecciones de mitad de mandato”.
Jeffries fue más directo.
“Podemos recortar a la mitad la presidencia de Donald Trump en el plano legislativo”, dijo el demócrata de Nueva York durante un evento de movilización del voto transmitido en vivo a finales de la semana pasada. Jeffries está en posición de ascender a la presidencia de la Cámara.
Un anuncio de cierre de un grupo líder de la oposición, Virginianos por Mapas Justos, condensó el mensaje que los republicanos buscaban enviar a los virginianos rurales y se apoyó en temas candentes para los conservadores. Mostraba imágenes generadas por IA de alguien parecido a la recién instalada gobernadora demócrata del estado, Abigail Spanberger, sonriendo mientras prendía fuego a un granero. Afirmaba que Spanberger y los demócratas querían “quemar hasta los cimientos la democracia de Virginia” con el objetivo de aumentar los impuestos, confiscar armas y abrir las fronteras a inmigrantes indocumentados.
En un esfuerzo por influir en los votantes negros, los opositores intentaron caracterizar el nuevo mapa como una reducción de la influencia de los afroamericanos. Por ejemplo, un anuncio de un grupo llamado Justicia para la Democracia presentó un video de la Marcha sobre Washington de 1963 de Martin Luther King Jr. y advirtió que la redistribución de distritos “diluye los votos de comunidades históricamente marginadas”.
(El mapa traslada a algunos votantes negros e hispanos en las comunidades de Hampton Roads y Richmond a distritos vecinos para hacer que esas áreas sean más demócratas, pero los defensores rechazaron las afirmaciones de que el cambio debilitaría el poder político de los negros.) El resultado de Virginia representa un importante revés en la campaña de redistribución de distritos del Partido Republicano que Trump puso en marcha el año pasado al alentar con éxito a los republicanos de Texas a trazar cinco escaños adicionales favorables a los republicanos. Las líneas de los distritos de la Cámara suelen trazarse una vez cada década, después del Censo, en lugar de a mitad del período de 10 años.
Los demócratas en California respondieron con un mapa que en gran medida contrarrestó la medida de Texas, y otros estados se sumaron rápidamente a la contienda.
En Virginia, los demócratas debatieron internamente cuántos escaños republicanos apuntar con su nuevo mapa, y algunos funcionarios electos abogaron por ir por unos más modestos ocho o nueve escaños, en lugar de 10. La exvicepresidenta Kamala Harris ganó Virginia en 2024 por menos de seis puntos.
Pero figuras destacadas del partido, encabezadas por la franca presidenta pro tempore del Senado estatal, L. Louise Lucas, se impusieron. Lucas pasó meses burlándose de los republicanos con memes en redes sociales que promovían el mapa 10-1.
“¿Por qué pasaríamos por todo esto por un mapa 8-3?”, le dijo a CNN en una entrevista reciente. “Tenemos que combatir fuego con fuego”.
Los demócratas nacionales dicen que su respuesta agresiva muestra que su partido está dispuesto a enfrentarse al presidente en sus propios términos.
“Tenemos que ser tan agresivos, me atrevería a decir, despiadados, como ellos lo han sido”, dijo el gobernador de California, Gavin Newsom, durante un evento virtual para la campaña pro redistribución de distritos en Virginia. “Ya no podemos ganar argumentos. Tenemos que ganar peleas. Y tenemos que combatir fuego con fuego”.
Newsom, quien encabezó la iniciativa de redistribución de distritos en California, está limitado por mandato y se está posicionando como un posible candidato presidencial en 2028.
Trump, quien perdió sus tres candidaturas presidenciales en el estado, había estado notablemente ausente de cualquier papel público en la gestión republicana hasta que se unió a Johnson a un mitin telefónico en la víspera de la elección para instar a los virginianos a votar “no”.
“Esta es realmente una elección nacional”, dijo Trump durante el evento, subrayando la importancia de los resultados del martes en la lucha nacional por la redistribución de distritos. “Todo el país está mirando; es tan importante y tan injusto lo que han hecho”.
A pesar de la victoria demócrata, los votantes de Virginia quizá no tengan la última palabra sobre la redistribución de distritos.
La próxima semana, se prevé que la legislatura de Florida controlada por los republicanos se reúna en una sesión especial convocada por el gobernador republicano Ron DeSantis para considerar nuevos mapas de la Cámara de Representantes de EE.UU. Los republicanos aún no han publicado un plan específico, pero algunos han indicado interés en apuntar a hasta cinco escaños que actualmente están en manos de los demócratas.
El caso de Florida enfrenta varios obstáculos propios.
La constitución del estado prohíbe la manipulación de distritos por motivos partidistas. Y algunos republicanos de Florida en el Congreso han advertido públicamente que un rediseño agresivo podría poner en peligro a los titulares republicanos. Han tomado nota de victorias demócratas inesperadas en elecciones especiales, incluso en un distrito profundamente republicano que incluye la residencia de Trump en Mar-a-Lago.
Los republicanos que se oponen al rediseño de Virginia han dicho que tienen la intención de seguir impulsando impugnaciones legales. Una vía es la Corte Suprema del estado, que permitió que la votación del martes siguiera adelante, pero aún está sopesando una apelación de un fallo de un tribunal inferior que determinó que el referéndum no era válido.
Lo que está en juego ante el alto tribunal: si los legisladores violaron sus propias reglas al aprobar una enmienda a la constitución estatal para permitir que los legisladores, en lugar de una comisión bipartidista, elaboren los distritos de la Cámara. El referéndum cambia la constitución para dejar de lado temporalmente el proceso de la comisión, pero vuelve a él después del Censo de 2030.
Los opositores al mapa también se quejaron de que el lenguaje de la boleta presentado a los votantes estaba sesgado a favor del referéndum. Describía los nuevos distritos congresionales como necesarios “para restaurar la equidad en las próximas elecciones”.
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